10 de agosto de 2009

El (mediocre) talento nacional.

Es sólo un título vendedor, no lo tomen personal. Hay muchos artistas locales que son muy buenos, al igual que hay muchos otros que son un asco. No creo en esa visión lastimera de "apoyar el talento nacional", si voy a apoyar a alguien, lo haré según su talento y mis gustos, no según la bandera con la cual nació. De cualquier manera no va por ahí la cosa, me refiero concretamente a la actitud mediocre que al parecer están tomando los cantantes nacionales aglomerados en la SAYCE.
Al parecer es un tema viejo, pero yo recién me vengo a enterar. El día viernes en el concierto de Silvio, escuché a Idrovo agradecer a no se quién y a no se quién otro más, por la nueva ley de apoyo al talento nacional. Como Google lo sabe todo, busqué y me encuentro con esto:

Aproximadamente 1.200 radios a nivel nacional deberán incluir un mínimo del 40 por ciento en su programación para difundir temas de compositores y músicos nacionales. (...)

Estos cambios constan en la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, cuyo borrador está siendo analizado por el Ejecutivo. (...)

Con el fin de vigilar el cumplimiento de esta norma, en caso de ser aprobada, y de imponer las sanciones respectivas, se conformará el Directorio de Responsabilidad Social y el Consejo de Responsabilidad Social, respectivamente.

Eso sí es mediocridad. Antes la SAYCE no servía para nada y ahora quieren ser una SGAE versión criolla. Se me vienen varias cosas a la cabeza, y para no confundirme yo mismo trataré de enunciarlos uno por uno.
1.- Como ya dije, hay muchos cantantes bueno y otros muchos pésimos. El apoyo debería ser según el talento y no solo porque es "nacional".
2.- El mercado musical, es justamente eso: un mercado. Tiene su respectiva oferta y demanda, en sus respectivas escalas (casas disqueras, productores musicales, cantantes, compositores, bandas, radios, tiendas de disco, y por supuesto el consumidor final que es quien escucha la música y paga o no paga por ella.) Saltarse este punto lleva a desviar el tema en debates abstractos y metafísicos que no tienen nada que ver con la imposición de una ley.
3.- Esa ley (y la mayoría) es una imposición clara. No creo que pueda haber alguien que no lo vea así. Que te guste la imposición no quiere decir que no lo sea.
4.- La música, cuando se piensa vivir de ello, se vuelve un producto a vender.
5.- En el mercado, los buenos productos tienden a sobresalir pero esto no es una regla inquebrantable. No todos los productos que llegan a volverse populares son buenos, ni todos los productos buenos llegan a ser populares. Que algo se venda como pan caliente, por lo general indica que es de calidad, pero muchas veces también significa simplemente que tuvo una mejor campaña publicitaria, un mejor gerente de marketing, o simplemente suerte.
Un claro ejemplo de esto son las elecciones. A mi parecer el menos malo de todos esos productos siempre queda al último y gana el que tuvo la mejor campaña. Sino pregúntenles a los Alvarado.
6.- Todos, sí todos, vendemos algo. El obrero vende su fuerza laboral y si no es lo suficientemente buena, se jode. La cocinera vende su sazón y si no es buena, se jode. Yo vendo mi capacidad de animar y editar comerciales y si al cliente no le gusta, me jodo. El artesano vende pulseritas, el gerente vende su capacidad administrativa, el músico vende sus canciones y la prostituta vende su sexo. Todos nos efrentamos a la competencia, todos nos esforzamos, sacrificamos e innovamos día a día para sobresalir y que nuestro producto se venda. ¿Por qué con ciertos gremios tendría que ser diferente? ¿Por qué los músicos tiene corona?
7.- Leyes como esta son totalmente injustas, es exactamente lo mismo que prohibir las importaciones en determinados porcentajes para obligar a consumir "producto nacional". La única diferencia es que ahora no se benefician los grandes empresarios, sino un sindicato de músicos.
8.- Leyes como esta son totalmente arbitrarias y autoritarias. Es una violación a la libertad de las radios, al igual que de los radioescuchas, que han optado por escuchar cualquier cosa menos "talento nacional". Es su derecho transmitir y escuchar lo que les de la gana.
Pero como eso de defender los derechos individuales y de criticar la imposición per se, ya va perdiendo fuerza, ahora voy al punto central de este artículo. No es uno de mis argumentos favoritos, pero como el utilitarismo está tan de moda, ya toca.
9.- Leyes como esta derivan en mediocridad. Sí, en vez de fomentar el talento y hacer crecer a los pequeños, lo que se logra con esto es bajar el nivel de los pocos talentos verdaderos ya existentes. Es cuestión de ser pensante.
¿Por qué ahora último hubo un boom de creativos locales en las agencias de publicidad? No hay una ley que obligue a que el 40% de los creativos tengan que ser ecuatorianos. Al contrario, por la deficiencia del mercado local, hubo una brecha en la cual todas las agencias de publicidad contrataban creativos extranjeros (argentinos especialmente). Eso hizo que los locales se tuvieran que esforzar más para poder entrar en el mercado y así surgió ese altísimo desarrollo local en cuanto a la publicidad.
Así mismo pasa con todo. Si yo tengo una panadería, tengo que hacer buen pan para que me compren. Si al frente mío se para una panadería ambateña, pues tendré que hacer el pan más rico que ellos, y luego ellos más rico que el mío y así sucesivamente generando mejor pan a menor precio. Pero eso es otro tema de libre competencia, tan simple como cierto, aunque muchos se nieguen a "creer" en eso. Como si fuera cuestión de fe.
Pero volviendo al tema: si alfrente mío ponen una panadería ambateña y yo no mejoro el pan; entonces perderé a mis clientes. Qué pasa si voy lloriqueando al gobierno local y les digo que creen una ley para que el 40% de los panes que se compren tengan que ser guayacos, para apoyar el talento nacional pos. Estoy perjudicando al ambateño y estoy obteniendo un gran privilegio por el simple hecho de ser amigo de alguien del gobierno o tener suficiente labia. Ahora ya para qué me voy a esforzar. Toda la gente debe comprarme pan por obligación. Puedo bajar la calidad, puedo hacerlos malos, pequeños, con ingredientes baratos, de cualquier manera tienen que consumirme a mi. Eso se llama mediocridad, facilismo, corrupción.
Exactamente lo mismo pasa con los músicos. En vez de competir en el mercado para sonar en las radios, piden que los pasen por obligación. Por lógica, la calidad de los músicos locales no será mejor, simplemente serán más difundidos pero peores. ¿Por qué no compiten como lo hacemos todos? Si ya decidieron vivir de su música tienen que jugársela, y con las cartas limpias, lo contrario es cobardía.
Innoven, publícitense, contraten un buen mánager, analicen al consumidor, sepan lo que la gente quiere, véndanse. ¡Ah no! Ellos no se venden. Ellos son músicos, su música es arte no mercancía. Y estoy hablando específicamente de ese grupo de músicos elitistas, que creen que tienen derecho a ser pasados en la radio solo porque ellos lo dicen. Hay mucho talento nacional que se a sabido vender bien. ¿O acaso la tecnocumbia, el tecnopaseito, el reggaetón romántico no son talento nacional? ¿Cómo hizo Aladino para ser reconocido? ¿Cómo hizo Ángel Guaraca para que tanta gente siga su trayectoria? ¿Tranzas no tuvo su momento de fama? ¿Au-di? ¿Las chicas dulces?
"Es que eso son grupos de música andina o pop. En las radios no hay cabida para otros géneros." Pues de eso mismo se trata. Supongo que vender barulho sicodélico a de ser más difícil que vender reggaetón; pero eso fue lo que eligieron. ¿Cómo llegó Muscaria al Top10 de MTV latinoamérica? ¿Cómo La Rocola Bacalao logró un tour por Europa? De eso se trata. A mi también me puede gustar hacer obras de arte bizarras, pero no puedo imponer que la pongan en las galerías y se venda por obligación. Si hago algo alternativo, o lo logro vender, o lo hago con mi dinero, o me quedo chiro, o me consigo un mecenas, pero no pueblo obligar a nadie a consumir lo mío.

29 de julio de 2009

Bajo suelos ricos

"Under rich earth", es el nombre de un documental realizado por Malcolm Rogge que trata acerca de la resistencia antiminera en Junín. Cinematográficamente esperaba una mejor calidad y técnica (no se por qué en mi cabeza supuse que por ser gringo haría un trabajo de mejor), comparándolo con la mayoría de documentales políticos e independientes que he tenido la oportunidad de ver. El registro de audio directo es muy bueno, lo que facilita el entendimiento y no cansa como de costumbre. Lastimosamente en cuanto a imagen y lenguaje audiovisual considero que fallaron bastante; incluso me atrevería a decir que nuestro documental maneja un mejor montaje, color y postproducción, y eso que el nuestro no los maneja del todo bien.

Sin embargo, el tema y el contexto es lo que hace rico este trabajo. Desde una perspectiva claramente antiminera, explica la problemática de la comunidad de Junín que se oponen al acentamiento minero de la compañía Ascendant Copper.

Algo que me llamó bastante la atención es que entre los protagonistas, el único extranjero que aparece en la resistencia es un gringo ambientalista que está acentado y tiene una finca en esas tierras. No salen más ambientalistas, ecologistas, animalistas, activistas de greenpeace, ni nada por el estilo. Así se demuestra que no son los peluconcitos fumoncitos quienes van a las comunidades a lavarles el cerebro, sino que es la misma gente la que está defendiendo lo que es suyo.

La tierra es de quien la trabaja. En estos casos donde los límites de propiedad no están establecidos, esa es la ley. La tierra de Junín, es de los juninseños. Cada cual es dueño de su parcela y el resto es perteneciente a la comunidad. En esto hay que quedar bien claros, porque el hecho de que sea comunitaria, no quiere decir que deja de ser privada. Esa tierra comunitaria, es propiedad privada de los habitantes de Junín. No es de los ecuatorianos. No es del Estado. No es de "todos". Es de ellos. Por legítimo derecho natural, es de ellos.

El Estado no puede (no debería poder) apropiarse del suelo y del subsuelo, simplemente porque le da la gana. Eso es un robo. Por ende el Estado no puede venir y vender esas tierras a una consecionaria privada para que explote cobre. Está vendiendo tierra robada. Yo no puedo apropiarme de tu casa y vendérsela a otro, ¿por qué el Estado si puede?

Así pues, los comuneros que se oponen a dejarse quitar las tierras para la explotación minera, lo que están haciendo es defender de manera inconciente y con otro nombre, la propiedad privada. Defienden su propiedad privada contra la injerencia estatal. Están luchando por sus derechos individuales de hacer con su parcela lo que les plazca; y no les place venderlas para explotación minera. Aquí no hay cabida para utilitarismos. ¿Quién decide lo que es mejor en esas tierras? ¿Quién decide lo que se puede o no se puede hacer ahí? ¿Quién manda sobre esos territorios? Pues sus propietarios, y en este caso los propietarios son los habitantes de sus alrededores.

Lastimosamente, cuando al amarre Estado-Empresa no les salen las cosas como estaban planeadas, y no logran incautar las tierras ni desalojar a sus habitantes por las buenas; pues lo hacen por las malas. Buscan compañías de "seguridad" para que terminen el trabajo. Compañías conformadas por ex-militares dados de baja que amedrentan a los activistas, usan la fuerza, amenazan a la comunidad, portan armas y hacen campamentos clandestinos, es decir funcionan como paramilitares. Paramilitares en todo su esplendor. Y justamente ese, es el tema que toca Rogge en su documental.
Se muestran imágenes claras de la represión y la violencia usada por estos grupos armados. Así mismo se muestra el operativo en el cual los comuneros, organizada y pacíficamente, apresan a los paramilitares, los desarman, los interrogan y los encierran dentro de una iglesia (porque en su comunidad no existía la cárcel.)

La prensa saltó contra los radicalizados, contra Auki Tituaña, contra los antimineros, gritaban "¡secuestro!"; todos se preocupaban por la violación de los derechos de los ex-militares, nadie preguntó nada los comuneros, nadie dijo que quienes estaban presos habían disparado contra los habitantes de Junín días antes.

Afortunadamente todo este proceso se puede ver en el documental. Se ve el trato que recibieron los ex-militares, se ve dónde estaban apresados, se ve las preguntas y las respuestas que se hicieron, se ve el proceso en que los desarman y así mismo se ve el proceso de liberación luego de que la ministra de Energía y Minas visitó la comunidad.

A mi parecer, fue una de las formas más pacíficas, racionales y humanitarias de capturar a aquellos matones. Yo sinceramente hubiera intendado lincharlos. Para suerte de ellos, la comunidad de Junín son más civilizados que yo pues nunca los maltrataron ni nada parecido. Incluso les devolvieron la ropa y hasta les hacían comida para que no pasaran hambre. Así se demuestra quiénes son los criminales, quiénes son los violentos, los que atacan, los que violan los derechos ajenos.

Hay pruebas clarísimas que demuestran las agresiones con gas y armas de fuego hacia la comunidad. Hay pruebas tangibles que corroboran los nexos entre ese grupo armado y Ascendant Copper (los mismos paramilitares dan las declaraciones) Hay claras muestras de que así como existe un sector que se siente beneficiado por la minería, existe un vasto sector que siente lo contrario. Existe gente que se niega a vender sus tierras, y aunque el Estado y las grandes empresas insistan, hay gente que no se moverá y seguirá luchando por lo que les pertenece.Pueden ver más sobre el documental en esta página.

28 de julio de 2009

Homofobia, racismo y otros ismos

Hoy como todos los días me levante a las 7h00, me lavé los dientes, me puse el uniforme y tomé el bus que me transporta al trabajo. En medio de mis quehaceres laborales, las personas que atienden la óptica donde trabajo, comenzaron una verborrea de palabras en una conversación cargada de dosis de homofobia, racismo y otros ismos.

El diálogo inició con el optómetra –¿Vieron las noticias? Las cosas cada vez están peor, ese Correa parece El cuentero de Muisne: habla, habla y no hace nada.- Hasta ahí, yo corroboraba su opinión.

–Tienes razón, igual que esos asambleístas ridículos que aprueban la mariconada y más que se pasaron el tiempo gastándolo en pendejadas.- replicó una vendedora.

-Hablando de mariconada, ayer mientras paseaba por el Malecón del Salado, habían dos maricas destrampándose y nadie decía nada- acotó el otro vendedor.

-Culpa de Correa. No ve que ahora hay que respetarle los derechos a esa gente aberrante. Culpa de esta constitución.- continuó el optómetra

Y el vendedor nuevamente acotó –y hablando del Malecón, qué lindo que está. El Alcalde a embellecido esta ciudad.-

-Y eso es lo que más coraje me da con el resentido social de Correa, que además también dicen que es rarito, vive haciéndole daño a la obra de Guayaquil. Vea como quitó la Corporación de Seguridad Ciudadana y mire cómo está la inseguridad-

Al parecer no tienen ni idea de lo obsceno y corrupto que es captar dinero público para una fundación privada, como sucedía justamente con esa Corporación de Seguridad Ciudadana.

La única chica del local responde –Encima, todavía la india esta de la María Duarte tuvo la caradetudez de lanzarse contra el Alcalde. Y ya ve perdió. Esta gente de Correa que es que quiere convertir a Guayaquil en lo que fue antes cuando la Elsa gobernaba-

-¿Se acuerda cuando El Loco era alcalde e hizo ganar a una negritilla el Reinado de Guayaquil?- preguntó el vendedor

-Claro que recuerdo. Me pareció terrible. ¡Imagínese, una negra purumpumpún de Reina de nuestra ciudad!- en ese momento entró un cliente y dio por terminada, al fin, la babosada de charla que mantenían los empleados.

La conversación fue para mi totalmente desagradable, pero a la vez una revelación. Me mostraba como se a construido el imaginario social a través de instituciones como los medios de comunicación, la escuela, la iglesia, la familia, etc, que siguen siendo modeladores de opinión.

Nunca pensé que mis compañeros de trabajo pudiesen profesar ideas tan arcaicas e intolerantes.

Demuestra la influencia de los medios de comunicación al crear un héroe y un villano. Uno bueno y uno malo. Correa el malo, muy malo y Nebot el bueno, muy bueno. Así mismo la presión ejercida por la familia e iglesia, que desde los años más tiernos indica la conducta sexual adecuada según sus estándares morales que definen lo que es normal y anormal. Y aquel sesgo de culto a una seudo pureza racial, al estereotipo europizado de pieles blancas y narices respingadas. Un pobre concepto de belleza que no dice nada, porque la belleza es subjetiva. Demuestra de esta manera, que el racismo y la homofobia continúan vigente en nuestro medio.

23 de julio de 2009

Yo también vendo mi virginidad

Responsables de la Secretaría Nacional del Migrante en España (Senami) están tratando de ponerse en contacto con Evelyn, la ecuatoriana de 28 años que subasta su virginidad en internet. La entidad comenzó los primeros trámites, para conocer la situación exacta de la familia de la joven, y en especial, el estado clínico de su madre antes de efectuar una propuesta concreta.

Evelyn aseguró que su madre, de avanzada edad, padece un principio de Alzheimer agravado por complicaciones coronarias. Ante ello, el Senami estudia cómo facilitarle el acceso a la atención sanitaria especializada.

Además, resaltaron que Evelyn también puede optar por una beca estatal para sus estudios de Medicina.

De acuerdo a funcionarios de la Secretaría, el cónsul de Ecuador en Valencia puede asumir la mediación. El objetivo último del Gobierno de Ecuador, según responsables de esta administración, es evitar que Evelyn decida finalmente vender su virginidad al mejor postor.
¿Y por qué? De nuevo el ridículo moralismo interviene. Esa mujer optó por vender algo que es suyo, su cuerpo, su virginidad. ¿Dónde está lo malo? Es una noticia llamativa, es verdad, las miles de prostitutas que venden sus cuerpos día tras día ya no nos llaman la atención; en cambio esta chica vende a sus 28 años, su virginidad, y lo hace en subasta por Internet. ¡Claro que llama la atención! Pero es su cuerpo, es su desición, es su vida.

Lastimosamente como vivimos en la sociedad del qué dirán, ahora todo el mundo opina, piensa, juzga, analiza, etc. Pero lo que es peor, es que viene el Gobierno a querer "salvar" a la "pobre muchacha" y le hacen ofrecimientos económicos, con tal de que no se venda. Con dinero público claro está. Si a su moral está mal que una mujer (porque si fuera un hombre de seguro fuera un show mediático y todo un ejemplo) ponga precio a algo tan "sagrado" como su virginidad y quieren "salvarla", pues háganlo con su dinero, no con el ajeno!

¡Se nota que no tienen que hacer!

Ya voy a subir mi anuncio también, de que subasto mi virginidad, a ver si la Senami me da para la papa.

PD: no me estoy burlando de la chica, a mi me parece perfecto que haga con su cuerpo lo que le plazca. Me burlo de los burócratas que al parecer no tienen ninguna otra huevada más importante que hacer.

22 de julio de 2009

Otra vez los informales

¿Vieron los recientes enfrentamientos en los alrededores del mercado central? Pues yo pude verlos y vi la saña y brutalidad de la Policía Metropolitana y los matones del Municipio, contra comerciantes que lo único que piden es algo justo y necesario para su subsistencia, el derecho a trabajar.

Los comerciantes informales, sujetos y actores de las recientes revuelta son personas que no piden nada al Gobierno ni al Municipio. No se quedan a esperar a que les den trabajo para salir adelante, no quieren migajas de nadie solo piden algo justo, que no se metan cen ellos y se les permitan laborar sin problemas. En aras de este asusto la órden municipal de desalojo altera la única exigencia de los informales que finalmente desembocó en la agresión de los municipales.

Por varios años el discurso local construido desde lo imaginario de la administración municipal ha tildado a los miles y miles de comerciantes informales que habitan la ciudad como delincuentes caóticos y desordenados. No es de esperar que el ciudadano guayaquileño común piense de la misma forma y que lógicamente las recientes declaraciones de Jaime Nebot tengan la misma tónica de este discurso “no vamos a regresar al caos y al desorden que atenta contra el turismo.” Para el alcalde los informales son desordenados vándalos y todo lo malo que tenga esta ciudad menos sostenedores de la micro economía y el autoempleo. Al parecer tenemos que dejar de apropiarnos de nuestros espacios y ciudad porque primero están los turistas. Qué dirán los turistas si ven a doña Carmita vendiendo tomate en una esquina, pensaran que somos incivilizados y que no hemos avanzado dirán muchos buenos cristianos. POR FAVOR, los turistas que llegan y ven a doña Carmita en las calles notarán que Guayaquil no es solamente el malecón y los adoquines y que no implica ser incivilizado para vender en la calles. Que la ciudad tiene necesidades y que el modelo del Alcalde es solo mentir para darle a esta ciudad la apariencia de una metrópolis al estilo de Miami, masillada con la “regeneración urbana”.

Los últimos enfrentamientos se generan debido a que Nebot, por muchos años ha emprendido una sistemática persecución contra el comercio informal; cosa que sin embargo en los meses previos a su campaña de reelección mantuvo un ambiente pacífico (estrategia electoral bien planeada y con buenos resultados , pues ganada las elecciones sacó las garras y comenzaron las agresiones y los decomisos.)

Ahora anda diciendo que hay que respetar la ley y como Alcalde la hace prevalecer. Se le tendría que preguntar qué tan legal es el “decomiso” de mercadería o mejor dicho robo de mercadería, el calabozo municipal, la portación de armas por parte de policías metropolitanos, la facultad de detener a personas por los guardias municipales y las torturas de las cuales fueron victimas 12 comerciantes informales detenidos los días de las revueltas.

Es así que para Jaime Nebot la población pobre de la ciudad, no sirve más que para ser potenciales votantes en tiempos de campaña el resto del tiempo son desechables. No en vano ordenó a sus grupos para-policiales, la eliminación física de los pobres dentro del casco regenerado.

Ante todo esto los conflictos no cesarán pues las necesidades del pueblo se anteponen a la estética y el ornato de una ciudad. Nadie se va morir de hambre o quedarse de brazos cruzados por los caprichos de un niño rico que no sabe lo que es saborear el hambre y la injusticia. Por tanto la pelea no termina hasta que los comerciantes vuelvan a las calles. Ojalá sea pronto pues el desenlace de estos enfrentamientos pueden tener un saldo lamentable.

15 de julio de 2009

Justicia informal

¡Qué linda foto! Eso es todo lo que diré, ya saben como pienso.

Luego vendrá el análisis del por qué defiendo el comercio informal y el uso de la violencia como método de legítima defensa.