12 de septiembre de 2011

La foto de la vergüenza

Chema Gonzalez para diapo35mm
Debería darnos vergüenza ver esta foto. A mi personalmente me da coraje, una amiga dijo que le daba risa; pero a todos, 'genéricamente', debería darnos vergüenza. Vergüenza porque esto representa lo que somos como sociedad: un circo mal armado, de esos a los que se les escapan los leones y los payasos actúan ebrios. La parte más atrasapueblo, del pueblo que somos, fue capturada por este gran angular. La foto corresponde a la audiencia llevada a cabo el viernes 9 de septiembre de 2011, en la Intendencia del Guayas.

Atrás del escritorio sonriendo fue retratado el Intendente de la Policía del Guayas, Julio Quiñónez, famoso por no dejar que las colegialas comentan actos ilegales, incluso ingresando a propiedad privada sin ninguna orden específica. A sus espaldas la prensa, estatal y privada, cumpliendo con su labor de cubrir los espectáculos.

En el banquillo de los acusados podemos ver los pasadores verdes de Daniel Adum Gilbert, artista a quien piden se encarcele por supuestamente pintar en paredes sin permiso de los propietarios. También se lo acusa de pintar el esténcil de Mostacho el Facho sobre las paredes donde el Municipio tapó las obras de Litro X Mate, pintando todo de gris. A su lado encontramos los lentes de Xavier Flores Aguirre, su abogado defensor, quien ha resumido su opinión en GkillCity.com y quien me parece ha dado el mejor argumento acerca del tema.

Del lado contrario está el denunciante Xavier Narváez, director de Justicia y Vigilancia quien ha sido señalado como supuesto encubridor de las torturas perpetradas a un discapacitado y autor de las amenazas a la familia de la víctima. De pie a su lado se ubicó Álvaro Solórzano, el mismo que apareció en televisión repartiendo correazos a los comerciantes informales y el mismo que atrás del Alcalde, insultaba a un juez y que salió a frentear cuando las cosas subieron de tono.

Fuera del cuadro se encontraban Chema Gonzáles, quien en mayo realizó su exposición fotográfica 'RAW' en una vereda debido a la falta de apertura de los centros culturares y quien tomó la foto. También habían varios personeros del Municipio; entre ellos Alejandro Varas, quien ha sido señalado como uno de los que supuestamente sacó a la fuerza a un funcionario público que protestaba en la premiación del Salón de Julio. Él junto a Chedraui han estado parados en varias manifestaciones contrarias al Municipio, en la línea de frente; es la misma dupla que nos hacía señales obscenas cuando intentábamos grabar la fachada de la cárcel municipal para un documental, dos días después de que intentaron abrirnos las puertas del carro mientras hacíamos tomas de paso en el Mercado Central.

Pero el tema de hoy no es el espíritu garrotero de los funcionarios municipales, que creo ha quedado demostrado a través de los tiempos, sino la porquería de país que tenemos. La porquería de función judicial que tenemos, me corrijo; tampoco es justo culpar a todo un país por esto: la comida, las mujeres y la cerveza siguen siendo buenas aún.

¿Por qué el Intendente procesa tan eficazmente este caso, mientras deben haber miles mucho más importantes? ¿Por qué el Director de Justicia y Vigilancia se empecina tanto en castigar a quien pintó un par de paredes, cuando deben haber miles de cosas mucho más importantes? ¿Por qué alguien debería ir preso por pintar paredes sin permiso? ¿Por qué no basta con pintarlas y dejarlas como estaban antes? ¿Por qué alguien preferiría una pared sucia, vieja y dañada a una con pintura de colores? ¿Por qué el Municipio tiene poder sobre el color con el cual uno pinta su propiedad privada? ¿Por qué tienen la potestad, ellos sí, de pintar propiedad ajena sin permiso? ¿Por qué se procesa legalmente a alguien por un esténcil que ni siquiera ha pintado? ¿Por qué es posible que gente señalada por crímenes reales pise las salas de la justicia como acusador y no lo contrario? ¿Por qué a la audiencia va gente que ni sabe cuál es el lío pero hace bastante bulla? ¿Por qué van funcionarios municipales que están acostumbrados a ser guardia de choque? ¿Qué esperaban de todo esto?

Me niego a seguir pagando impuestos para que este par de ineptos se dediquen a darle comidilla al público espectador. Mientras ellos se dedican a cerrar chongos, prohibir carretas de chuzos y procesar legalmente artistas, los criminales verdaderos se están cagando de risa. Las funciones básicas que en teoría justifican la existencia del Estado, incluso para los libertarios moderados son: brindar justicia y seguridad. ¡Y no lo están haciendo! Cada vez que Narváez clausura un local de tragamonedas, hay un ladrón que todo mundo sabe donde vive pero es 'inconstitucional capturarlo sin pruebas'. Cada vez que Quiñonez inspecciona discotecas pasadas las 02h00, hay un acusado de violación que nadie puede citar porque no tienen su número de teléfono.

Aún así hay tiempo para el caso Adum. Imagino que no habían salido en pantalla por un buen tiempo y el show siempre debe continuar. El enano se estaba comiendo a la mujer barbuda mientras el público aplaudía para que ya salgan a la arena. Narváez y Quiñonez saben lo que los camarógrafos quieren y se los dan, de a poquito. Es algo que debería darnos vergüenza como sociedad. Porque ninguna cámara buscaría la lavaza si no supiera que todos comeremos de ella.

'Disneylandia existe para ocultar que es el país 'real', toda la América 'real', una Disneylandia' dijo Baudrillard. Ellos tienen Disneylandia; nosotros tenemos un circo de elefantes flacos y trapecistas adictas. Vergüenza da esa foto; porque resume lo que somos.

4 de agosto de 2011

El negro anarquista

Artículo escrito por el maestro Aparicio Caicedo
Originalmente publicado en Tartufocracia.com

No me acuerdo de la fecha.  Comienzos de Mayo, creo. Un grupo de autodenominados “anarquistas” se manifestaba frente a mi casa. No contra mí, claro, sino contra el alcalde de la ciudad, que es mi vecino.

Gran sorpresa.  Esperaba oir frases de intelectuales anarcosocialistas, como el clásico Kropotkin: “el progreso es mucho más efectivo cuando se produce sin la interferencia del Estado”.  Algo quizá de Proudhon: “por pequeño que sea el Estado, esa paternidad venerable degenera siempre… en impotencia, confusión, desatino y tiranía”. Pero nada de eso. Por el contrario, una chica (aparentemente una cantante local de hip hop) se puso a rapear una sarta de consignas que en pocas palabras decían: queremos no sólo que se mantenga el Estado de bienestar sino que sea más poderoso, que se cobren más impuestos, queremos que el Estado nos de casa, empleo y salario digno. Somos anarquistas, concluía, con carita de satisfecha. Mi reacción lógica: ¡Plop!

Justo en ese momento, cuando ya perdía el interés, surgió un personaje que me animó la jornada. Apareció la única alma libre entre todos esos borregos. Un negro  vendiendo CDs piratas, imagino que inmigrante ilegal proveniente de algún país del Sub-sahara.  Él, pensé, era el único verdadero anarquista  presente. Me alegró la jornada.

Todo un activista involuntario de la libertad el negro, héroe antiestatista de cepa. Por muchas razones: cuando el Gobierno le dijo “aquí no puedes entrar”, él hizo caso omiso. Cruzó frontera tras frontera, desafiando la autoridad estatal, burlándose de las leyes y el aparato de represión migratoria. Y todo ello arriesgando su vida por semanas enteras, quizá meses.  Quién sabe.Y, frente a la crisis económica, no recurría a nadie para que le regale nada, para que le reconozca su “derecho” a nada más que a su libertad creativa.

Frente a la crisis económica él respondía ejercitando su instinto creativo, enfretaba la adversidad buscando satisfacer las demandas de la gente, intercambiando CDs “piratas” por dinero, de forma pacífica, sin vulnerar  a nadie. Lo hacía sirviendo de intermediario en el proceso espontáneo que es el mercado, basado en relaciones voluntarias, sin pedir que roben a otros (eleven los impuestos a los ricos) para darle de comer a él. Sin permisos, ni licencias, ni seguridad social, ni impuestos  a la renta. Lo hacía, más aún, desafiando otra institución proteccionista, contraria a la libertad: el monopolio intelectual. Qué Rothbard ni cuentos, ahí estaba el original, el verdadero, frente a mi casa.

Los niños consentidos del Estado, por su parte, ni lo miraban. Estaban ensimismados disfrutando su cuarto de hora de rebeldía, y seguían alucinándose hijos de la utopía . Luego irían al bar, por unas cervezas, como siempre.

Ahí vi cien ovejas y un solo hombre, el negro anarquista

26 de julio de 2011

El periodismo/chisme político en Ecuador.

"No es que me guste el chisme, solamente me entretiene" decía mi abuela. Yo tengo un pasatiempo divertido pero criticado: contarle a una sola persona situaciones inventadas, con el único fin de ver hasta dónde y qué tan distorcionados llegan los rumores. Así puedo saber quién es de fiar para un secreto, y quién es de fiar para difundir una noticia. Nos guste o no, vivimos en la sociedad de la sapada y el bochinche. Así son las señoras de mi barrio y esa misma actitud se repite en el mundo del periodismo, lo que nos recuerda que ellos no están sobre ningún podio social.

Hace casi un mes Rafael Correa viajó a Paraguay. Allí concedió una entrevista a Canal 9 donde le preguntaron si no tenía miedo de quedar como un presidente censurador. El mandatario contestó que solamente le temía a "fallarles a mis ciudadanos y no estar a la altura de esta responsabilidad histórica".

Al día siguiente el diario Última Hora afirmaba que Correa "fue categórico al expresar que no le importa que se lo recuerde como un mandatario 'censurador' por parte de un sector de la prensa, porque lo que a él le interesa es el pueblo ecuatoriano." La web ABC Digital, en cambio, citó equivocadamente al presidente ecuatoriano atribuyéndole haber dicho que "el único miedo que me da es fallarle a mi gente y no a quedar como un presidente que censura."

En Ecuador, El Comercio reproduciría este error citando las fuentes anteriores. El Universo también citó las mismas fuentes, sin embargo reprodujo la frase como fue realmente pronunciada. La Hora por su parte sacó como titular "Correa: No me importa ser recordado como censurador" y dio a entender que esas palabras fueron dichas en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur.

Medios afines al gobierno, como La VerdadPP el verdaderoacusaron a los diarios de haber "falseado las declaraciones". El Comercio sería el único medio que se retractaría luego por la falta. Sin embargo, en su página web ya se habían generado muchos comentarios en torno a la noticia.

El sábado siguiente en su Enlace Ciudadano, Correa reprochó esta actitud de los medios y leyó públicamente con nombre y apellido dos comentarios vertidos en la web de El Comercio. Un reportero de Metro Ecuador entendió que los comentarios había sido hechos en Twitter, y lanzó la noticia que "súbita y drásticamente, los tweets contra el gobierno disminuyeron. ¿La presidencia está controlando las opiniones del Twitter?" Al día siguiente Expreso confirmaría esta teoría pues incluso afirmaba que se los involucrados habían nombrado a la cuenta @Presidencia_EC

Hasta ayer, muchos en el cyberespacio comentaban acerca de esta noticia. Muchos horrorizados. Incluso Henry Raad escribió un post titulado '...Y vendrán por los twitteros'. Seguramente en los próximos días algún medio soltará otra noticia indicando algo referente al tema.

En resumen: Correa respondió a una entrevista que fue tergiversada y sacada como noticia por algunos medios de otro país; noticia que fue reproducida por los medios de este país, que fue comentada por ciudadanos, tergiversada por otros medios de este país y criticada en la cadena sabatina del gobierno; que a su vez fue tergiversada por un medio de este país, que fue citado por otro medio de este país y leído por muchos ciudadanos hasta el punto de crear una especie de paranóia colectiva.

Así se generan las noticias en Ecuador: de la misma forma como nos enteramos que el panadero era maricón porque se iba a meter a la casa de su marido todas las noches y la verdad era simplemente que a los dos veteranos les gustaba fumar pistola en bomba, aunque el panadero lo que en verdad hacía era ponerle los cachos a su mujer con la ñaña de su compadre; pero igual la mujer lo maleteó por marica después de haberle perdonado su adicción a la base de coca. Hoy el panadero ya no vende panes, se ganó la Lotería y dicen que mantiene a la moza, que a veces se convierte en cachero. Los medios se comportan como humanos, porque están manejados por humanos y en nuestra cultura estamos acostumbrados a difundir rumores como si fuesen verdades confirmadas. Que el periodismo político en Ecuador se maneje de la misma manera, lo hace digno de estar en un circo, porque a la final representa lo que somos; y todos somos dignos de estar en un circo.

Lo peor que puede hacer una persona en esta época es creerle a un medio sin contrastar con otros. Nunca crean lo que dicen a la primera. Ningún medio es objetivo, todos pretenden venderse como tal pero pocos buscan serlo de verdad. Estoy convencido que la solución para este problema es crear más medios que compitan entre sí; lastimosamente en Ecuador en vez de dejar que se reproduzcan los canales de información; se persigue a los que ya existen. El mismo Correa indica, en su entrevista, por qué es un problema terrible que los medios estén en manos de unas pocas familias. Irónicamente busca meter presos a los dueños de El Universo y aún no subasta lo que alguna vez perteneció a los Isaías. Pero a mi no es que me guste el chisme tampoco, solamente me entretiene.

22 de julio de 2011

Por suerte no tengo un periódico o por qué defiendo a El Universo

Tengo dos cosas que confesar: al parecer sí soy de 'derecha' y, empiezo a creer en el pensamiento colectivo. Sobre lo diestro, parece no haber discusión: soy un asalariado con alma de burgués, que en nombre de un ideal defiende hasta a las más viles criaturas. Sobre el pensamiento colectivo sigo escéptico, pero el mundo confabula contra mi razón. Ya me pasó con La Descarga, cuando vi el concepto que yo había pensado, realizado en un programa en Argentina. Era exactamente la misma dirección de arte que yo había imaginado sin haber visto ese canal siquiera. Para mala suerte ese programa ya existía y lo nuestro era un experimento.

Anoche volvió a pasar lo mismo, aunque nadie me crea. Fue discutiendo acerca del caso El Universo. Mientras orinaba el sixpack respectivo, me dije para mis adentros: 'si yo fuera uno de los Pérez, sacara la portada en blanco con esa frase maldita de Ayn Rand'. A los cinco minutos me mostraron una foto de la portada y era lo mismo. Obviamente mi frase era más incendiaria, pero el concepto es el mismo. Por eso me lo tomo personal. Me siento tan mal por haber juzgado algún día a los creadores del logo Río 2016.
Un jueves 20 de julio de 2011, se acabó con la poca libertad de opinión que existía en Ecuador.
El juez temporal Juan Paredes en 33 horas tomó posesión del cargo, sustanció la audiencia de juzgamiento, estudió más de 5.000 hojas del expediente, escribió 156 carillas de la sentencia, notificó a las partes y se retiró del cargo.

Trece horas le tomó al juez temporal 15º de Garantías Penales, Juan Paredes, elaborar la sentencia de 156 páginas que recogen los 37 cuerpos del proceso contra Diario EL UNIVERSO por el delito de injuria calumniosa y no calumniosa grave planteado por el presidente Rafael Correa.

El magistrado ordenó tres años de prisión para sus directivos Carlos, César y Nicolás Pérez y el exeditor de Opinión Emilio Palacio, y el pago de $ 30 millones para los mencionados como personas naturales y solidarios y $ 10 millones para la Compañía Anónima EL UNIVERSO como indemnización.
Y pensar que se quejaban cuando los socialcristianos tenían secuestrada a la justicia. No voy a tratar de explicar nada, para eso lean a la gente que sabe; yo solo me pregunto: si uno no puede acusar a quien ostenta un cargo público, manejado con nuestro dinero, entonces ¿qué clase de democracia es esta?

No me cae bien El Universo y pocas veces leí a Emilio Palacios. La verdad es que me era indiferente lo que ladraba desde sus editoriales, hasta ayer. Ahora me siento identificado con sus palabras, incluso con la de Carlos Pérez. No es admisible de ninguna manera, que este tipo de abusos se den tan campantemente.


En El Manantial Ayn Rand cuenta, entre muchas, la historia de Gail Wynand, un personaje individualista, magnate, dueño de un periódico amarillista llamado el New York Banner. Al final de la novela, el New York Banner sufre una huelga de trabajadores, todo se desequilibra, y el sindicato termina 'venciendo' y logran que un enemigo político de Wynand regrese a escribir en el periódico. El caso es totalmente diferente, pero el espíritu es el mismo. El dueño del periódico, luego de perder contra las leyes burocráticas, prefiere destruir su empresa a aceptar lo que no quiere. Él se había prometido a sí mismo que 'el día en que no pueda decir lo que quiera, ni decidir quién trabaja para el Banner, simplemente lo cierro'.

Obviamente había una frase bacansísima en medio de todo eso. Por suerte yo no soy los Pérez, ni soy dueño de un periódico al cual cerraría de pura arrechera y que se joda todo el mundo que dependía de mi. ¿Tan malo soy? ¡Pues entonces que se vayan todos al carajo, y a ver qué hace con mis ex trabajadores este gobierno autócrata e inepto!

Volviendo a la realidad, solo me queda decir que suscribo cada palabra de lo que citan de Ayn Rand, y mi apoyo incondicional va para quienes están siendo callados por el Estado; lo que me llevó a la conclusión que ya soy de 'derecha'.

PD: ya lo linkee donde dice 'lean a los que saben' pero en verdad insisto en leer el libro 'La comunicación en una sociedad libre' de Albert Esplugas que defiende que el Estado no tiene derecho a censurar las palabras que uno vierte desde su propiedad privada, en este caso un periódico, incluso si hay injurias.

18 de julio de 2011

Pensamientos sueltos sobre street art en Gye.

La gente puede cambiar de opinión, esa es la idea. Mientras más vives, lees y cuestionas, tu pensamiento evoluciona. Quedarse estancado voluntariamente es lo que diferencia al fanático de quien promulga una ideología sin dogma. Hace unos 5 años atrás, antes de que Correa llegue al poder, dos amigos estuvieron presos en la cárcel metropolitana por haber estado rayando paredes. Como evidencia, los robaburros tenían un molde de la cara de Álvaro Noboa con cachos y un par de latas de pintura. Yo había echo el stencil; en ese tiempo no me consideraba liberal, recién nacía este blog (aunque más pepa porque era .com) y los días anteriores a ese viernes, había salido a rayar con ellos.

Luiggi Raffo
 No teníamos reglas claras sobre qué rayar y qué no. Yo no rayaba negocios, pero sí casas. Otros no rayaban casas, pero sí negocios. Todos rayábamos propiedad estatal y lotes abandonados. Graffiteábamos mensajes políticos, porque primero pretendimos hacer arte y nunca nos salió. Aunque no tenga lógica, la primera web de GyeInsumiso la creé como propuesta para un colectivo de arte urbano, pero nunca funcionó y terminó siendo lo que es hoy, una pinche bitácora. Me arrepiento de nunca haber aprendido la técnica como los maestros de Dementzia e Infame en stencil y gente como Skipy, fundador del MFC, en graffiti tradicional. Se podría decir que hacer street art es mi sueño frustrado; por ahora.

En Guayaquil, hay muchos buenos artistas, pero lastimosamente este es un medio que no da para desarrollar mucho.
Creo que el arte urbano es vandalismo. Vandalismo y arte, en eso está su magia. Si el street art no tuviera una parte vandálica, no fuera tan llamativo. Admiro a muchos artistas urbanos, me encantan las obras de muchos graffiteros internacionales y locales; sin embargo no apoyo el hecho de andar pintando paredes ajenas sin permiso.

Lissete Abarca
 La discusión no creo que vaya de si algo es arte o no. Da lo mismo si es un mural bellísimo o un clásico pene eyaculando sobre el nombre de la banda contraria. Lastimosamente hay que tener claros los derechos de propiedad, y nadie puede venir a pintar mi pared sin mi consentimiento escudándose en el arte.

Si me invitan a rayar en este momento, iría pero solo si pintamos sobre paredes abandonadas o sobre propiedad estatal. A la final, la propiedad estatal no es de nadie; perdón es 'de todos'. Si es legítimo llenar de carteles, pancartas y banderas las calles cuando es campaña electoral; entonces también es legítimo pintar un poste, o pegar stickers de guerrilla sobre las paredes de un Ministerio.


Wilton Gomez (Quito)
 Pancho Jaime en su libro 'Tiene razón pero va preso' dice que no apoyaba que los AVC dañaran propiedad estatal porque era un atentado contra lo que es de todos. Es impresionante la cercanía ideológica que tienen muchos buenos ciudadanos con Pancho Jaime, y me gusta citarlo solamente para que les duela. Yo pienso totalmente lo opuesto: la propiedad estatal es del Estado, ese monstruo violador de derechos que atenta día y noche contra mi libertad. Si un edificio se construyó con plata sacada involuntariamente de mis bolsillos, al menos tengo derecho a dibujar mi parte. Aquí si cabe la discusión de si algo es arte o garabatos, pero igual creo que es legítimo.


Christian Intriago
 Rayar sobre propiedad estatal es ilegal, incluso creo que 'más ilegal' (si es que se puede decir eso) que rayar sobre propiedad ajena. Al menos es más perseguido. Es un acto ilegalista, vandálico y bellísimo. En serio admiro a la gente que tuvo los huevos para llenar de colores, a escondidas y de noche, las paredes de un edificio gris y burocrático.

No creo que el Municipio de Guayaquil defienda la propiedad privada. El Municipio es una entidad estatal y defiende lo que le interesa; lo que se ha atribuído que le corresponde: la estética de esta ciudad. La alcaldía pone la estética colectiva, por sobre los derechos individuales. Si alguna vez quiso mandarnos a barrer nuestras terrazas y eligió los colores con que podíamos pintar nuestras casas, el mensaje está clarísimo. Por esto llego a la conclusión de que a los municipales no les importa que se respeten las paredes con dueño; simplemente no les gusta ver street art en la maqueta de su ciudad. Ellos están jugando SimCity y lo que no les gusta lo eliminan. Esos brochazos maltrechos, de un azul vomitivo, son igual de atentado contra la pared ajena que el graffiti original. Si van a gastar plata en tremenda ridiculez, al menos que me pinten la pared completa, no que me dejen esa cosa espantosa ahí. ¿Y si alguien prefería el dibujo a esa mancha azul? ¿Y si yo rayo la fachada de mi casa voluntariamente?

Daniel Adum
Está bien que se busque una manera de protejer la propiedad privada. Como ya dije no creo que sea legítimo rayar paredes ajenas sin permiso, y quien sea atrapado debería reponer el daño. Pero el daño no pasa de ser una pared pintada. La máxima pena para un graffitero debería ser que me pinte la pared nuevamente con los medios que tenga a su alcance, y solamente si soy tan ridiculo para eso. Apuesto a que se llegaría a muchos acuerdos entre las personas y habrían más paredes pintadas y de mejor manera. ¿Quién no dejaría que le pinten la pared que cerca su terreno, de una forma bacán y gratis? Al menos la ciudad se viera más bonita. Desordenada y bonita. Como los buses de antaño, antes de que uniformen el transporte público.

Jorge Jaén
Me parece exagerada la declaración del Municipio en su nueva campaña 'Luca X Sapo'. Si se hubiera creado una recompensa por delatar criminales me parecería perfecto. Pero al Municipio no le importa eso, al Municipio solo le importa que la ciudad esté linda para la foto. Mete en el mismo saco a delincuentes y artistas urbanos. ¿$1000 por atrapar a alguien cuyo daño no cuesta más de $50, siendo generosos con el pintor, no les parece exagerado? Privar de la libertad a alguien por 7 días, y obligarlo a realizar trabajo comunitario, por haber dibujado con marcador sobre un poste es exagerado. Rajarse 7 días de cárcel, por mil dólares, autodenunciándose, me parece buena oferta.

En general sí creo que en Guayaquil hay demasiadas paredes muertas, inutilizadas y por las cuales creo que nadie reclamaría. El arte en esta ciudad se está trasladando a las calles, porque sabe que en los museos y en los espacios regenerados hay un burócrata que no deja que veamos lo que queremos, ni seamos lo que somos. La calle en cambio sí lo permite. En Guayaquil está empezando a suceder lo que ya pasó en Europa en los 80. Para nuestra mala suerte esta es la ciudad que trae a Julian Beever a que pinte una vaya publicitaria, pero pagaría más por la cabeza de Blek le Rat.

No estoy de acuerdo con las subvenciones estatales, así que no voy a abogar para que el gobierno local o central, otorguen fondos para promover el arte urbano. Creo que las cosas tienen que crecer con la independencia y espontaneidad con la que han ido naciendo. Lo que sí me gustaría saber es cuánto gasta el Municipio en pintura azul y en pagarle a los tapa-graffiti. Talvez la pintura sea regalada, pero en el peor de los casos estoy seguro que si esa misma pintura, sin invertir un centavo más, se la dieran a alguno de los tantos artistas de esta ciudad; saldría algo mucho más positivo para nuestros ojos.
También hace unos 5 años, tuve la oportunidad de conversar con Fernando Traverso, y voy a concluír esta divagación con una frase suya sacada de un e-mail que por suerte guardé como referencia:

"No conozco muchas ciudades, pero puedo comparar las que están 'llenas de rayas' con las 'muy limpias' y no tengo dudas en quedarme con las primeras. Con éstas puedo caminar por sus calles viendo la realidad, aprendiendo y reflexionando sobre esa historia viva que transpiran sus paredes. Las otras en cambio venden falsas ilusiones que seguramente se desvanecen puertas adentro."

11 de junio de 2011

¿Cuál es el fetiche (con las tricimotos)?

Un muchacho de 17 años, luego de haber trabajado algún tiempo para otro, logra ponerse su negocio propio para ganarse la vida honradamente; pero en vez de aplaudirlo se lo castiga. Por eso somos el tercer mundo.

Esteban salió en el noticiero del medio día; no como un ejemplo, sino como un delincuente. Miembros de la CTE lo habían detenido en un operativo y confiscaron su tricimoto. Los presentadores de la noticia ahí si aplaudieron.
-¿De quién es el vehículo? - preguntó el reportero.- Hable serio llavecita, la tricimoto es mía.- ¿Tuya?- Sí, la compré con mis ahorros de cuando trabajaba para otro man.- Pero eres menor de edad, ¿estás consciente que esto es ilegal?- Sí, pero toca.- ¿Y ahora? ¿Vas a pagar la multa o te dedicarás a otra cosa?- Yo saco la moto, y vuelvo a rodar. De esto yo como. No hago daño a nadie, brindo una facilidad.
¿Cuál es el problema de la CTE con las tricimotos que ahora se empecinaron en hacer operativos? ¿Cuál es el fetiche? Según John Intriago mismo, el año pasado se retuvieron 1316 tricimotos. Este año van 320

El caso de Esteban debería ser un ejemplo. Alguien que a los 17 años tiene su propia tricimoto y trabaja dignamente, merece todo mi respeto. ¿Qué prefieren las autoridades de tránsito, que se vuelva fumón de esquina? Como bien dice, él está brindando un servicio. Un servicio que tiene suficiente demanda para que alrededor de 9000 personas se dediquen a esto en la ciudad. ¿Qué prefieren las autoridades de tránsito, que la gente de Pascuales se joda? ¿O que la gente vaya a pie por la entrada de la 8?

Luego se preguntan por qué protestan.

Los anchors de los noticieros (incluso aquellos donde no salió Esteban), lucían satisfechos: la autoridad había cumplido con su misión. Comentaban espantados cómo era posible que un menor de 17 años (¡sí, de 17 imagínense qué horror!) maneje una tricimoto. Halagaron al susodicho John Intriago y le pidieron que siga así, que no descanse ni de su brazo a torcer en tan noble labor (¡Obviamente! Nos salvó del terrible emprendedor adolescente)

Al final una toma épica, contrapicada de los héroes subiendo las motos a una especie de grúa. Fin de la nota. Este debe ser el país de los estúpidos.

PD: la foto es por si acaso alguien que me lea comparta la parafilia con Intriago.