26 de diciembre de 2011

Yo no se, por eso soy ateo y libertario.

Penn Jillette es quizás el activista libertario que mejor me cae de todos. Digo 'activista' en el sentido más básico y porque de algún modo debo llamar a alguien que profesa sus ideas de frente y activamente. 

Jillette es en verdad un comediante y mago profesional, famoso por ser la parte grande y bulliciosa del dúo de ilusionistas Penn & Teller; que a su vez obtuvo mayor renombre luego del programa Bullshit! originalmente transmitido por Showtime. Es investigador del Cato Institute y aunque la gente no lo crea, él sí fue a la universidad; a la RBBB Clown College. 

Este artículo lo escribió en agosto de 2011, para la página web de CNN. Aquí subo mi versión semi-corregida, de la traducción que robé del blog El opinador compulsivo.
Yo no sé, por eso soy ateo y libertario.

Suelo referirme como 'amigo' del genio Richard Feynman. Vino a nuestro programa un par de veces y fue muy elogioso, también cené con él un par de veces, y hablamos por teléfono en varias ocasiones. Alguna vez lo llamé para obtener una clase rápida de física, y poder así fingir que había leído sus libros.

Pero no importa lo mucho que quiera alardear, sería una exageración llamarme su amigo. Yo nunca lo hubiera llamado para ayudarme a mover un sofá. Sin embargo, una vez lo llamé para preguntarle cómo podíamos conseguir algo de nitrógeno líquido, para una presentación en el show de Lettterman. Él era el único físico que conocía en ese momento. Me explicó pacientemente que no sabía, que él era un físico teórico y que lo que yo necesitaba era un laboratorio de física aplicada... pero que iba a tratar de encontrarme uno.

Media hora más tarde, un profesor de física de un colegio comunitario en Brooklyn me llamó: "No sé qué clase de broma es esto, pero un Premio Nobel me ha llamado aquí al colegio de la comunidad, me dio este número, y me dijo que llame a Penn de Penn & Teller para ayudarlo con una aparición en Letterman".

Supongo que eso puede llamarse 'ser amigo'.

Mi amigo Richard Feynman decía, "no sé". Se lo oí decir varias veces. Lo decía igual que Harold, el lavaplatos mentalmente discapacitado con quien trabajé cuando era joven y ganaba el salario mínimo en el restaurante Famous Bill en Greenfield, Massachusetts.

"No sé" no es una disculpa. No implica vergüenza. Es una simple declaración de los hechos. Cuando Richard Feynman no sabía, a menudo trabajaba más que nadie para saberlo, pero mientras no lo supiera, simplemente decía, "no sé".

Me gusta pensar que yo encajo en algún lugar entre mis amigos Harold y Richard. No sé. Trato de recordar el decir "no sé", tal y como ambos lo hicieron, como una simple declaración de los hechos. No siempre funciona, pero lo intento.

La semana pasada fui entrevistado en el show de Piers Morgan (que solía ser el show de Larry King). Piers me castigó un poco (es su trabajo) por ser ateo, y luego un poco más por ser libertario. Llevó a cabo esto haciéndome preguntas imposibles; preguntas que ninguno de nosotros, Harold, Richard, yo, o el mismo Piers, jamás podríamos responder.

Empezó con "¿Cómo has llegado hasta aquí?" y yo empecé a hablar de mi camino hacia el mundo del espectáculo y el ateísmo, y él interrumpió y dijo que se refería a cómo fue creado el universo. Yo respondí: "No lo sé."

Él dijo, "Dios", una respuesta que significaba que Piers tampoco lo sabía, pero que disponía de una palabra que se suponía iba a hacerme sentir excluido de su club de 'iluminados'.

Entonces me preguntó qué podíamos hacer para ayudar a los pobres. Le dije que donar dinero, alimentos, atención médica y servicios, y el dijo "No", que se refería a lo que podría hacer la sociedad para resolver el problema de los pobres. Una vez más, quedé perplejo.

Dijo que el gobierno tenía que hacerlo, lo que yo interpreté como otra manera de decir que no sabía, pero que pensaba que eso me haría sonar insensible... a pesar de que yo sí me preocupo y trato de ayudar.

Lo que me hace libertario es lo que me hace un ateo - Yo no sé. Si no lo sé, no creo. No sé exactamente cómo hemos llegado hasta aquí, y yo no creo que nadie lo sepa tampoco. Tenemos algunas de las piezas del rompecabezas y vamos a conseguir más, pero no voy a usar la fe para llenar los vacíos. No voy a creer las cosas que los presentadores de TV declaran sin ninguna prueba.Voy a esperar a la evidencia real y entonces creeré.

Y creo que nadie sabe realmente cómo ayudar a todos. Yo ni siquiera sé qué es lo mejor para mí. Toma mi incertidumbre acerca de qué es lo mejor para mí, y multiplícala por todas las combinaciones de los más de 300 millones de personas en los Estados Unidos... ¡No tengo ni idea de lo que el gobierno debería hacer!

El Presidente Obama ciertamente luce y actúa de manera mucho más inteligente que yo, pero nadie es 2^300000000 veces más inteligente que yo. Nadie es siquiera 2^300000000 veces más inteligente que una ardilla. No tengo idea de lo que significa una calificación de deuda AA+ y si debemos vivir más allá de nuestros medios o sobre el compromiso y el sacrificio. No tengo ni idea. Me aterra a morir el estar en deuda. Yo era un malabarista callejero, un típico artista de feria -no podía conseguir que aumenten mi límite de deuda... ni siquiera podía conseguir una- mi única opción era vivir dentro de mis posibilidades. Eso es todo lo que entiendo de mi experiencia, y eso no es mucho.

Me asombra que muchas personas piensen que votar para que el gobierno dé dinero a los pobres es compasión. Ayudar a los pobres y mitigar el sufrimiento, eso es compasión. Votar porque nuestro gobierno use armas para conseguir el dinero para ayudar a los pobres, es haraganería intimidatoria, inmoral y santurrona.

La gente necesita ser alimentada, medicada, educada, vestida y abrigada, y si somos compasivos les vamos a ayudar, pero no se obtiene ningún crédito moral por forzar a otros a hacer lo que uno cree que es correcto. Es causa de gran alegría el ayudar a la gente, pero no hay ninguna alegría en hacerlo a punta de pistola.

Algunas personas tratan de argumentar que en realidad el gobierno no te está 'forzando'. ¿En verdad crees eso? Trata de no pagar tus impuestos. (Esto es sólo un experimento mental -sugerir en CNN.com que alguien no pague sus impuestos es probablemente un delito federal, y yo estaré loco, pero no como vidrio). Cuando vengan a buscarte por no pagar sus impuestos, intenta no presentarte en la corte... las armas de fuego harán su aparición. El Gobierno es la Fuerza -literalmente, no en sentido figurado.

No creo que la mayoría sepa siempre lo que es mejor para todos. El hecho de que la mayoría piense que sabe una manera de conseguir algo bueno, no les da el derecho a usar la fuerza contra la minoría que no quiere pagar por ello. Si tienes que recurrir a una pistola, entonces no tienes idea de lo que estás hablando. La democracia sin el respeto de los derechos individuales, apesta. Es el "bullying" del patio escolar contra el chico raro, y el chico raro siempre soy yo.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí y cómo podemos salvar a todos? No sé, pero estoy haciendo lo mejor que puedo. Lo lamento, Piers, eso es todo lo que tengo.

3 de octubre de 2011

Correísmo: Pan, techo y empleo.

Artículo escrito por Gabriela Padilla, autora del blog ¿Se nos fue el país de las manos?

Llegó nuestro presidente al poder con el guión del Socialismo del Siglo XXI: Ser elegido por el pueblo para luego manipular la Constitución y las leyes; constituyendo  a este en un gobierno no democrático, que criminaliza la oposición y la protesta social, que le quita soberanía al pueblo al perseguirlo e intimidarlo y para prueba de ello tenemos la persecución implementada contra personas como:

La periodista Jeanette Hinostroza, el dirigente de la CONAIE José Acacho, la familia del dirigente estudiantil Marcelo Rivera, Francisco Endara acusado el 15 de agosto del 20011 como "autor por omisión" en el caso EcuadorTV según el fiscal Gustavo Benítez, Pablo Chambers, coordinador de la veeduría que revisó los contratos del Estado con empresas vinculadas a Fabricio Correa, Coronel César Carrión, la asambleista Lourdes Tibán,  María Graciela Crespo, catedrática de la Universidad de los Hemisferios, y procesada por la acusación de terrorismo y sabotaje, acusada de haber entrado violentamente a las instalaciones de EcuadorTV,  la Abogada Ma. Josefa Coronel . Los escritores del libro del Gran hermano. Emilio Palacio. Diario El Universo. La prensa toda.

Son tantos. Y eso que nos son todos. ¿Cómo fue que llegamos hasta aquí?

Claramente el correismo fue la respuesta 2006 al dilema entre 1. la corrupta partidocracia y 2. la falta de líderes jóvenes en la política nacional.

¿Saben? Es muy triste ver como se trata de reciclar el PRE, como quieren seguir tirando piedra los del MPD, de como con nuestros impuestos persigue grafiteros el PSC – Madera de Guerrero, en fin, hijos del mismo LFC son – y ni digamos volver a ver a Osvaldo Hurtado, Lucio Gutiérrez, Álvaro Noboa, y otros personajes que no porque lo intenten pueden igualar el liderazgo y carisma de una ideología que vino para quedarse.

Pero. Un momento. ¿Y cómo nos quitamos de encima el proyecto correista? Pues la vacuna siempre está en la enfermedad. 

Observemos que el correismo padece de un mal: Es una estructura vertical, donde solo una persona dicta lo que puede o no puede hacerse.

Es entonces donde, para combatir el silencio de las filas, los nuevos partidos políticos, deben estar abiertos a la búsqueda filosófica de la realidad nacional. Preguntarse y responderse unos a otros sobre nuestra verdad, mientras se sale de detrás de los escritorios y se palpa la pobreza, la abundancia, la cultura, la ignorancia, el trabajo y la falta de empleo en nuestro país.

Cosa necesaria. Conocer.

También es necesario un gran diálogo nacional pensado desde el individuo para compartir con la comunidad.

Diversidad.

Enriquecer nuestros diversos puntos de vistas a través del diálogo. Es el diálogo lo que hará que se acabe de una vez por todas el venderse en silencio por un bono o un chivito más.

El correismo, se soporta en la polémica y la división de los otros. Deben entonces los futuros partidos políticos buscar armonía y unión en el trabajo de equipo, en el emprendimiento.

Las verdaderas revoluciones se dan cuando se cambian modelos y paradigmas.

Y aunque mucho se cacaree que la revolución está en marcha, Alexis Mera podrá en detalles decirles que es falso y que él todo esto ya lo vivió a punta de pan, techo y empleo.

¿Cambiar el modelo impuesto? ¿Hacer revolución?
Esa es la pregunta 2013 para la naciente década política.

¿Seguimos con la represión o cambiamos el modelo?

12 de septiembre de 2011

La foto de la vergüenza

Chema Gonzalez para diapo35mm
Debería darnos vergüenza ver esta foto. A mi personalmente me da coraje, una amiga dijo que le daba risa; pero a todos, 'genéricamente', debería darnos vergüenza. Vergüenza porque esto representa lo que somos como sociedad: un circo mal armado, de esos a los que se les escapan los leones y los payasos actúan ebrios. La parte más atrasapueblo, del pueblo que somos, fue capturada por este gran angular. La foto corresponde a la audiencia llevada a cabo el viernes 9 de septiembre de 2011, en la Intendencia del Guayas.

Atrás del escritorio sonriendo fue retratado el Intendente de la Policía del Guayas, Julio Quiñónez, famoso por no dejar que las colegialas comentan actos ilegales, incluso ingresando a propiedad privada sin ninguna orden específica. A sus espaldas la prensa, estatal y privada, cumpliendo con su labor de cubrir los espectáculos.

En el banquillo de los acusados podemos ver los pasadores verdes de Daniel Adum Gilbert, artista a quien piden se encarcele por supuestamente pintar en paredes sin permiso de los propietarios. También se lo acusa de pintar el esténcil de Mostacho el Facho sobre las paredes donde el Municipio tapó las obras de Litro X Mate, pintando todo de gris. A su lado encontramos los lentes de Xavier Flores Aguirre, su abogado defensor, quien ha resumido su opinión en GkillCity.com y quien me parece ha dado el mejor argumento acerca del tema.

Del lado contrario está el denunciante Xavier Narváez, director de Justicia y Vigilancia quien ha sido señalado como supuesto encubridor de las torturas perpetradas a un discapacitado y autor de las amenazas a la familia de la víctima. De pie a su lado se ubicó Álvaro Solórzano, el mismo que apareció en televisión repartiendo correazos a los comerciantes informales y el mismo que atrás del Alcalde, insultaba a un juez y que salió a frentear cuando las cosas subieron de tono.

Fuera del cuadro se encontraban Chema Gonzáles, quien en mayo realizó su exposición fotográfica 'RAW' en una vereda debido a la falta de apertura de los centros culturares y quien tomó la foto. También habían varios personeros del Municipio; entre ellos Alejandro Varas, quien ha sido señalado como uno de los que supuestamente sacó a la fuerza a un funcionario público que protestaba en la premiación del Salón de Julio. Él junto a Chedraui han estado parados en varias manifestaciones contrarias al Municipio, en la línea de frente; es la misma dupla que nos hacía señales obscenas cuando intentábamos grabar la fachada de la cárcel municipal para un documental, dos días después de que intentaron abrirnos las puertas del carro mientras hacíamos tomas de paso en el Mercado Central.

Pero el tema de hoy no es el espíritu garrotero de los funcionarios municipales, que creo ha quedado demostrado a través de los tiempos, sino la porquería de país que tenemos. La porquería de función judicial que tenemos, me corrijo; tampoco es justo culpar a todo un país por esto: la comida, las mujeres y la cerveza siguen siendo buenas aún.

¿Por qué el Intendente procesa tan eficazmente este caso, mientras deben haber miles mucho más importantes? ¿Por qué el Director de Justicia y Vigilancia se empecina tanto en castigar a quien pintó un par de paredes, cuando deben haber miles de cosas mucho más importantes? ¿Por qué alguien debería ir preso por pintar paredes sin permiso? ¿Por qué no basta con pintarlas y dejarlas como estaban antes? ¿Por qué alguien preferiría una pared sucia, vieja y dañada a una con pintura de colores? ¿Por qué el Municipio tiene poder sobre el color con el cual uno pinta su propiedad privada? ¿Por qué tienen la potestad, ellos sí, de pintar propiedad ajena sin permiso? ¿Por qué se procesa legalmente a alguien por un esténcil que ni siquiera ha pintado? ¿Por qué es posible que gente señalada por crímenes reales pise las salas de la justicia como acusador y no lo contrario? ¿Por qué a la audiencia va gente que ni sabe cuál es el lío pero hace bastante bulla? ¿Por qué van funcionarios municipales que están acostumbrados a ser guardia de choque? ¿Qué esperaban de todo esto?

Me niego a seguir pagando impuestos para que este par de ineptos se dediquen a darle comidilla al público espectador. Mientras ellos se dedican a cerrar chongos, prohibir carretas de chuzos y procesar legalmente artistas, los criminales verdaderos se están cagando de risa. Las funciones básicas que en teoría justifican la existencia del Estado, incluso para los libertarios moderados son: brindar justicia y seguridad. ¡Y no lo están haciendo! Cada vez que Narváez clausura un local de tragamonedas, hay un ladrón que todo mundo sabe donde vive pero es 'inconstitucional capturarlo sin pruebas'. Cada vez que Quiñonez inspecciona discotecas pasadas las 02h00, hay un acusado de violación que nadie puede citar porque no tienen su número de teléfono.

Aún así hay tiempo para el caso Adum. Imagino que no habían salido en pantalla por un buen tiempo y el show siempre debe continuar. El enano se estaba comiendo a la mujer barbuda mientras el público aplaudía para que ya salgan a la arena. Narváez y Quiñonez saben lo que los camarógrafos quieren y se los dan, de a poquito. Es algo que debería darnos vergüenza como sociedad. Porque ninguna cámara buscaría la lavaza si no supiera que todos comeremos de ella.

'Disneylandia existe para ocultar que es el país 'real', toda la América 'real', una Disneylandia' dijo Baudrillard. Ellos tienen Disneylandia; nosotros tenemos un circo de elefantes flacos y trapecistas adictas. Vergüenza da esa foto; porque resume lo que somos.

4 de agosto de 2011

El negro anarquista

Artículo escrito por el maestro Aparicio Caicedo. 
Originalmente publicado en Tartufocracia.com

No me acuerdo de la fecha.  Comienzos de Mayo, creo. Un grupo de autodenominados “anarquistas” se manifestaba frente a mi casa. No contra mí, claro, sino contra el alcalde de la ciudad, que es mi vecino.

Gran sorpresa.  Esperaba oir frases de intelectuales anarcosocialistas, como el clásico Kropotkin: “el progreso es mucho más efectivo cuando se produce sin la interferencia del Estado”.  Algo quizá de Proudhon: “por pequeño que sea el Estado, esa paternidad venerable degenera siempre… en impotencia, confusión, desatino y tiranía”. Pero nada de eso. Por el contrario, una chica (aparentemente una cantante local de hip hop) se puso a rapear una sarta de consignas que en pocas palabras decían: queremos no sólo que se mantenga el Estado de bienestar sino que sea más poderoso, que se cobren más impuestos, queremos que el Estado nos de casa, empleo y salario digno. Somos anarquistas, concluía, con carita de satisfecha. Mi reacción lógica: ¡Plop!

Justo en ese momento, cuando ya perdía el interés, surgió un personaje que me animó la jornada. Apareció la única alma libre entre todos esos borregos. Un negro  vendiendo CDs piratas, imagino que inmigrante ilegal proveniente de algún país del Sub-sahara.  Él, pensé, era el único verdadero anarquista  presente. Me alegró la jornada.

Todo un activista involuntario de la libertad el negro, héroe antiestatista de cepa. Por muchas razones: cuando el Gobierno le dijo “aquí no puedes entrar”, él hizo caso omiso. Cruzó frontera tras frontera, desafiando la autoridad estatal, burlándose de las leyes y el aparato de represión migratoria. Y todo ello arriesgando su vida por semanas enteras, quizá meses.  Quién sabe.Y, frente a la crisis económica, no recurría a nadie para que le regale nada, para que le reconozca su “derecho” a nada más que a su libertad creativa.

Frente a la crisis económica él respondía ejercitando su instinto creativo, enfretaba la adversidad buscando satisfacer las demandas de la gente, intercambiando CDs “piratas” por dinero, de forma pacífica, sin vulnerar  a nadie. Lo hacía sirviendo de intermediario en el proceso espontáneo que es el mercado, basado en relaciones voluntarias, sin pedir que roben a otros (eleven los impuestos a los ricos) para darle de comer a él. Sin permisos, ni licencias, ni seguridad social, ni impuestos  a la renta. Lo hacía, más aún, desafiando otra institución proteccionista, contraria a la libertad: el monopolio intelectual. Qué Rothbard ni cuentos, ahí estaba el original, el verdadero, frente a mi casa.

Los niños consentidos del Estado, por su parte, ni lo miraban. Estaban ensimismados disfrutando su cuarto de hora de rebeldía, y seguían alucinándose hijos de la utopía . Luego irían al bar, por unas cervezas, como siempre.

Ahí vi cien ovejas y un solo hombre, el negro anarquista

26 de julio de 2011

El periodismo/chisme político en Ecuador.

"No es que me guste el chisme, solamente me entretiene" decía mi abuela. Yo tengo un pasatiempo divertido pero criticado: contarle a una sola persona situaciones inventadas, con el único fin de ver hasta dónde y qué tan distorcionados llegan los rumores. Así puedo saber quién es de fiar para un secreto, y quién es de fiar para difundir una noticia. Nos guste o no, vivimos en la sociedad de la sapada y el bochinche. Así son las señoras de mi barrio y esa misma actitud se repite en el mundo del periodismo, lo que nos recuerda que ellos no están sobre ningún podio social.

Hace casi un mes Rafael Correa viajó a Paraguay. Allí concedió una entrevista a Canal 9 donde le preguntaron si no tenía miedo de quedar como un presidente censurador. El mandatario contestó que solamente le temía a "fallarles a mis ciudadanos y no estar a la altura de esta responsabilidad histórica".

Al día siguiente el diario Última Hora afirmaba que Correa "fue categórico al expresar que no le importa que se lo recuerde como un mandatario 'censurador' por parte de un sector de la prensa, porque lo que a él le interesa es el pueblo ecuatoriano." La web ABC Digital, en cambio, citó equivocadamente al presidente ecuatoriano atribuyéndole haber dicho que "el único miedo que me da es fallarle a mi gente y no a quedar como un presidente que censura."

En Ecuador, El Comercio reproduciría este error citando las fuentes anteriores. El Universo también citó las mismas fuentes, sin embargo reprodujo la frase como fue realmente pronunciada. La Hora por su parte sacó como titular "Correa: No me importa ser recordado como censurador" y dio a entender que esas palabras fueron dichas en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur.

Medios afines al gobierno, como La Verdad y PP el verdadero, acusaron a los diarios de haber "falseado las declaraciones". El Comercio sería el único medio que se retractaría luego por la falta. Sin embargo, en su página web ya se habían generado muchos comentarios en torno a la noticia.

El sábado siguiente en su Enlace Ciudadano, Correa reprochó esta actitud de los medios y leyó públicamente con nombre y apellido dos comentarios vertidos en la web de El Comercio. Un reportero de Metro Ecuador entendió que los comentarios había sido hechos en Twitter, y lanzó la noticia que "súbita y drásticamente, los tweets contra el gobierno disminuyeron. ¿La presidencia está controlando las opiniones del Twitter?" Al día siguiente Expreso confirmaría esta teoría pues incluso afirmaba que se los involucrados habían nombrado a la cuenta @Presidencia_EC

Hasta ayer, muchos en el cyberespacio comentaban acerca de esta noticia. Muchos horrorizados. Incluso Henry Raad escribió un post titulado '...Y vendrán por los twitteros'. Seguramente en los próximos días algún medio soltará otra noticia indicando algo referente al tema.

En resumen: Correa respondió a una entrevista que fue tergiversada y sacada como noticia por algunos medios de otro país; noticia que fue reproducida por los medios de este país, que fue comentada por ciudadanos, tergiversada por otros medios de este país y criticada en la cadena sabatina del gobierno; que a su vez fue tergiversada por un medio de este país, que fue citado por otro medio de este país y leído por muchos ciudadanos hasta el punto de crear una especie de paranóia colectiva.

Así se generan las noticias en Ecuador: de la misma forma como nos enteramos que el panadero era maricón porque se iba a meter a la casa de su marido todas las noches y la verdad era simplemente que a los dos veteranos les gustaba fumar pistola en bomba, aunque el panadero lo que en verdad hacía era ponerle los cachos a su mujer con la ñaña de su compadre; pero igual la mujer lo maleteó por marica después de haberle perdonado su adicción a la base de coca. Hoy el panadero ya no vende panes, se ganó la Lotería y dicen que mantiene a la moza, que a veces se convierte en cachero. Los medios se comportan como humanos, porque están manejados por humanos y en nuestra cultura estamos acostumbrados a difundir rumores como si fuesen verdades confirmadas. Que el periodismo político en Ecuador se maneje de la misma manera, lo hace digno de estar en un circo, porque a la final representa lo que somos; y todos somos dignos de estar en un circo.

Lo peor que puede hacer una persona en esta época es creerle a un medio sin contrastar con otros. Nunca crean lo que dicen a la primera. Ningún medio es objetivo, todos pretenden venderse como tal pero pocos buscan serlo de verdad. Estoy convencido que la solución para este problema es crear más medios que compitan entre sí; lastimosamente en Ecuador en vez de dejar que se reproduzcan los canales de información; se persigue a los que ya existen. El mismo Correa indica, en su entrevista, por qué es un problema terrible que los medios estén en manos de unas pocas familias. Irónicamente busca meter presos a los dueños de El Universo y aún no subasta lo que alguna vez perteneció a los Isaías. Pero a mi no es que me guste el chisme tampoco, solamente me entretiene.

22 de julio de 2011

Por suerte no tengo un periódico o por qué defiendo a El Universo

Tengo dos cosas que confesar: al parecer sí soy de 'derecha' y, empiezo a creer en el pensamiento colectivo. Sobre lo diestro, parece no haber discusión: soy un asalariado con alma de burgués, que en nombre de un ideal defiende hasta a las más viles criaturas. Sobre el pensamiento colectivo sigo escéptico, pero el mundo confabula contra mi razón. Ya me pasó con La Descarga, cuando vi el concepto que yo había pensado, realizado en un programa en Argentina. Era exactamente la misma dirección de arte que yo había imaginado sin haber visto ese canal siquiera. Para mala suerte ese programa ya existía y lo nuestro era un experimento.

Anoche volvió a pasar lo mismo, aunque nadie me crea. Fue discutiendo acerca del caso El Universo. Mientras orinaba el sixpack respectivo, me dije para mis adentros: 'si yo fuera uno de los Pérez, sacara la portada en blanco con esa frase maldita de Ayn Rand'. A los cinco minutos me mostraron una foto de la portada y era lo mismo. Obviamente mi frase era más incendiaria, pero el concepto es el mismo. Por eso me lo tomo personal. Me siento tan mal por haber juzgado algún día a los creadores del logo Río 2016.
Un jueves 20 de julio de 2011, se acabó con la poca libertad de opinión que existía en Ecuador.
El juez temporal Juan Paredes en 33 horas tomó posesión del cargo, sustanció la audiencia de juzgamiento, estudió más de 5.000 hojas del expediente, escribió 156 carillas de la sentencia, notificó a las partes y se retiró del cargo.

Trece horas le tomó al juez temporal 15º de Garantías Penales, Juan Paredes, elaborar la sentencia de 156 páginas que recogen los 37 cuerpos del proceso contra Diario EL UNIVERSO por el delito de injuria calumniosa y no calumniosa grave planteado por el presidente Rafael Correa.

El magistrado ordenó tres años de prisión para sus directivos Carlos, César y Nicolás Pérez y el exeditor de Opinión Emilio Palacio, y el pago de $ 30 millones para los mencionados como personas naturales y solidarios y $ 10 millones para la Compañía Anónima EL UNIVERSO como indemnización.
Y pensar que se quejaban cuando los socialcristianos tenían secuestrada a la justicia. No voy a tratar de explicar nada, para eso lean a la gente que sabe; yo solo me pregunto: si uno no puede acusar a quien ostenta un cargo público, manejado con nuestro dinero, entonces ¿qué clase de democracia es esta?

No me cae bien El Universo y pocas veces leí a Emilio Palacios. La verdad es que me era indiferente lo que ladraba desde sus editoriales, hasta ayer. Ahora me siento identificado con sus palabras, incluso con la de Carlos Pérez. No es admisible de ninguna manera, que este tipo de abusos se den tan campantemente.


En El Manantial Ayn Rand cuenta, entre muchas, la historia de Gail Wynand, un personaje individualista, magnate, dueño de un periódico amarillista llamado el New York Banner. Al final de la novela, el New York Banner sufre una huelga de trabajadores, todo se desequilibra, y el sindicato termina 'venciendo' y logran que un enemigo político de Wynand regrese a escribir en el periódico. El caso es totalmente diferente, pero el espíritu es el mismo. El dueño del periódico, luego de perder contra las leyes burocráticas, prefiere destruir su empresa a aceptar lo que no quiere. Él se había prometido a sí mismo que 'el día en que no pueda decir lo que quiera, ni decidir quién trabaja para el Banner, simplemente lo cierro'.

Obviamente había una frase bacansísima en medio de todo eso. Por suerte yo no soy los Pérez, ni soy dueño de un periódico al cual cerraría de pura arrechera y que se joda todo el mundo que dependía de mi. ¿Tan malo soy? ¡Pues entonces que se vayan todos al carajo, y a ver qué hace con mis ex trabajadores este gobierno autócrata e inepto!

Volviendo a la realidad, solo me queda decir que suscribo cada palabra de lo que citan de Ayn Rand, y mi apoyo incondicional va para quienes están siendo callados por el Estado; lo que me llevó a la conclusión que ya soy de 'derecha'.

PD: ya lo linkee donde dice 'lean a los que saben' pero en verdad insisto en leer el libro 'La comunicación en una sociedad libre' de Albert Esplugas que defiende que el Estado no tiene derecho a censurar las palabras que uno vierte desde su propiedad privada, en este caso un periódico, incluso si hay injurias.