No teníamos reglas claras sobre qué rayar y qué no. Yo no rayaba negocios, pero sí casas. Otros no rayaban casas, pero sí negocios. Todos rayábamos propiedad estatal y lotes abandonados. Graffiteábamos mensajes políticos, porque primero pretendimos hacer arte y nunca nos salió. Aunque no tenga lógica, la primera web de GyeInsumiso la creé como propuesta para un colectivo de arte urbano, pero nunca funcionó y terminó siendo lo que es hoy, una pinche bitácora. Me arrepiento de nunca haber aprendido la técnica como los maestros de Dementzia e Infame en stencil y gente como Skipy, fundador del MFC, en graffiti tradicional. Se podría decir que hacer street art es mi sueño frustrado; por ahora.
En Guayaquil, hay muchos buenos artistas, pero lastimosamente este es un medio que no da para desarrollar mucho.
| Luiggi Raffo |
En Guayaquil, hay muchos buenos artistas, pero lastimosamente este es un medio que no da para desarrollar mucho.
Creo que el arte urbano es vandalismo. Vandalismo y arte, en eso está su magia. Si el street art no tuviera una parte vandálica, no fuera tan llamativo. Admiro a muchos artistas urbanos, me encantan las obras de muchos graffiteros internacionales y locales; sin embargo no apoyo el hecho de andar pintando paredes ajenas sin permiso.
La discusión no creo que vaya de si algo es arte o no. Da lo mismo si es un mural bellísimo o un clásico pene eyaculando sobre el nombre de la banda contraria. Lastimosamente hay que tener claros los derechos de propiedad, y nadie puede venir a pintar mi pared sin mi consentimiento escudándose en el arte.
| Lissete Abarca |
Si me invitan a rayar en este momento, iría pero solo si pintamos sobre paredes abandonadas o sobre propiedad estatal. A la final, la propiedad estatal no es de nadie; perdón es 'de todos'. Si es legítimo llenar de carteles, pancartas y banderas las calles cuando es campaña electoral; entonces también es legítimo pintar un poste, o pegar stickers de guerrilla sobre las paredes de un Ministerio.
Pancho Jaime en su libro 'Tiene razón pero va preso' dice que no apoyaba que los AVC dañaran propiedad estatal porque era un atentado contra lo que es de todos. Es impresionante la cercanía ideológica que tienen muchos buenos ciudadanos con Pancho Jaime, y me gusta citarlo solamente para que les duela. Yo pienso totalmente lo opuesto: la propiedad estatal es del Estado, ese monstruo violador de derechos que atenta día y noche contra mi libertad. Si un edificio se construyó con plata sacada involuntariamente de mis bolsillos, al menos tengo derecho a dibujar mi parte. Aquí si cabe la discusión de si algo es arte o garabatos, pero igual creo que es legítimo.
| Wilton Gomez (Quito) |
Rayar sobre propiedad estatal es ilegal, incluso creo que 'más ilegal' (si es que se puede decir eso) que rayar sobre propiedad ajena. Al menos es más perseguido. Es un acto ilegalista, vandálico y bellísimo. En serio admiro a la gente que tuvo los huevos para llenar de colores, a escondidas y de noche, las paredes de un edificio gris y burocrático.
| Christian Intriago |
No creo que el Municipio de Guayaquil defienda la propiedad privada. El Municipio es una entidad estatal y defiende lo que le interesa; lo que se ha atribuído que le corresponde: la estética de esta ciudad. La alcaldía pone la estética colectiva, por sobre los derechos individuales. Si alguna vez quiso mandarnos a barrer nuestras terrazas y eligió los colores con que podíamos pintar nuestras casas, el mensaje está clarísimo. Por esto llego a la conclusión de que a los municipales no les importa que se respeten las paredes con dueño; simplemente no les gusta ver street art en la maqueta de su ciudad. Ellos están jugando SimCity y lo que no les gusta lo eliminan. Esos brochazos maltrechos, de un azul vomitivo, son igual de atentado contra la pared ajena que el graffiti original. Si van a gastar plata en tremenda ridiculez, al menos que me pinten la pared completa, no que me dejen esa cosa espantosa ahí. ¿Y si alguien prefería el dibujo a esa mancha azul? ¿Y si yo rayo la fachada de mi casa voluntariamente?
| Daniel Adum |
| Jorge Jaén |
Me parece exagerada la declaración del Municipio en su nueva campaña 'Luca X Sapo'. Si se hubiera creado una recompensa por delatar criminales me parecería perfecto. Pero al Municipio no le importa eso, al Municipio solo le importa que la ciudad esté linda para la foto. Mete en el mismo saco a delincuentes y artistas urbanos. ¿$1000 por atrapar a alguien cuyo daño no cuesta más de $50, siendo generosos con el pintor, no les parece exagerado? Privar de la libertad a alguien por 7 días, y obligarlo a realizar trabajo comunitario, por haber dibujado con marcador sobre un poste es exagerado. Rajarse 7 días de cárcel, por mil dólares, autodenunciándose, me parece buena oferta.
En general sí creo que en Guayaquil hay demasiadas paredes muertas, inutilizadas y por las cuales creo que nadie reclamaría. El arte en esta ciudad se está trasladando a las calles, porque sabe que en los museos y en los espacios regenerados hay un burócrata que no deja que veamos lo que queremos, ni seamos lo que somos. La calle en cambio sí lo permite. En Guayaquil está empezando a suceder lo que ya pasó en Europa en los 80. Para nuestra mala suerte esta es la ciudad que trae a Julian Beever a que pinte una vaya publicitaria, pero pagaría más por la cabeza de Blek le Rat.
No estoy de acuerdo con las subvenciones estatales, así que no voy a abogar para que el gobierno local o central, otorguen fondos para promover el arte urbano. Creo que las cosas tienen que crecer con la independencia y espontaneidad con la que han ido naciendo. Lo que sí me gustaría saber es cuánto gasta el Municipio en pintura azul y en pagarle a los tapa-graffiti. Talvez la pintura sea regalada, pero en el peor de los casos estoy seguro que si esa misma pintura, sin invertir un centavo más, se la dieran a alguno de los tantos artistas de esta ciudad; saldría algo mucho más positivo para nuestros ojos.
También hace unos 5 años, tuve la oportunidad de conversar con Fernando Traverso, y voy a concluír esta divagación con una frase suya sacada de un e-mail que por suerte guardé como referencia:
"No conozco muchas ciudades, pero puedo comparar las que están 'llenas de rayas' con las 'muy limpias' y no tengo dudas en quedarme con las primeras. Con éstas puedo caminar por sus calles viendo la realidad, aprendiendo y reflexionando sobre esa historia viva que transpiran sus paredes. Las otras en cambio venden falsas ilusiones que seguramente se desvanecen puertas adentro."
"No conozco muchas ciudades, pero puedo comparar las que están 'llenas de rayas' con las 'muy limpias' y no tengo dudas en quedarme con las primeras. Con éstas puedo caminar por sus calles viendo la realidad, aprendiendo y reflexionando sobre esa historia viva que transpiran sus paredes. Las otras en cambio venden falsas ilusiones que seguramente se desvanecen puertas adentro."

