30 de marzo de 2009
se estrenó...
18 de marzo de 2009
documental Guayaquil Informal

13 de marzo de 2009
Mi relación con el Municipio.
12 de marzo de 2009
Anarquismo, Razón e Historia
(nunca he leído nada de él, dicen que es un derechoso que se volvió loco y se declaró anarquista jaja, pero igual este artículo me gusta)
¿Puede cualquier estado tener un "derecho a existir"? La pregunta ha sido planteada nuevamente por el profesor Hans-Hermann Hoppe, en su libro "Democracia: El Dios Qué Falló". Él la responde con un vehemente No.
Hoppe solamente es el más reciente pensador en la tradición del anarquismo filosófico. Su maestro, el fallecido Murray Rothbard, fue otro. Ambos deben sus ideas a un gran, pero poco conocido, americano del siglo diecinueve, Lysander Spooner.
La posición de Spooner era simple. Hay una ley moral, la cual en esencia todos aprendemos temprano en la infancia, incluso antes de que conozcamos nuestras tablas matemáticas. Es básicamente esta: No lastimes a otra gente. El principio es simple, aún si su aplicación pueda ser dificultosa ocasionalmente.
Spooner razonó que de éste se deduce que ningún estado debería existir. Nadie puede arrogarse el poder de cambiar la ley moral o un monopolio de la autoridad para hacerla valer. Mas el estado se arroga el derecho de hacer ambas cosas. Trata de cambiar la ley moral a través de la legislación, la cual se considera - falsamente - que añade algo al deber moral de sus súbditos, e insiste de que sólo él puede definir, proscribir y castigar la injusticia.
Las consecuencias de los derechos asumidos por el estado incluyen la guerra, la tiranía, la esclavitud y los impuestos. La comunidad estaría mejor sin el estado.
El mejor argumento a favor del anarquismo es el siglo veinte. Un académico, R.J. Rummel, calcula que los estados en ese siglo asesinaron aproximadamente a 177 millones de sus propios ciudadanos y esa cifra no toma ni siquiera en cuenta a guerras internacionales. Es inconcebible que criminales privados pudiesen matar a tantos. Sería interesante saber cuanta riqueza ha sido confiscada y desperdiciada por estados.
¿Pero podría la sociedad existir sin el estado? ¿Es un mal necesario de la existencia humana? ¿Puede incluso ser algo positivo?
Aristóteles dijo que el hombre es un animal político pero su concepción de la comunidad, o "polis", era muy diferente de lo que es el estado moderno. El pensaba que la comunidad debería ser lo suficientemente pequeña como para que todos sus miembros pudiesen conocerse el uno al otro. ¿Suena como algún estado que conozcas?
San Agustin veía al estado, junto con la esclavitud, como una consecuencia del Pecado Original. Nunca podía ser una buena cosa pero era inevitable para el hombre pecaminoso. Mas nosotros podemos preguntar si eso es así realmente. En el tiempo de San Agustin, la esclavitud parecía ser un mal necesario de la vida social y un mundo sin esclavitud era difícil de imaginar. Nadie podía recordar, y pocos podían concebir, una economía sin esclavos.
¿Será posible que nosotros de igual manera hayamos asumido que el estado es inevitable, solamente porque estamos acostumbrados a él y difícilmente podemos imaginarnos un mundo sin él? Así como trabajos serviles, que alguna vez fueran realizados por los esclavos, son ahora repartidos diferentemente entre hombres libres, quizás, como los anarquistas argumentan, las funciones del estado podrían ser repartidas entre agencias voluntarias.
El filósofo del Renacimiento, Thomas Hobbes, pensaba que la anarquía - el "estado de la naturaleza" -, sería "una guerra de todos contra todos," haciendo que la vida humana sea "solitaria, pobre, fea, tosca y corta". Su solución fue el estado, el cual reprimiría los conflictos entre los hombres. El no anticipó que el estado mismo pudiese agravar los conflictos y hacer que el orden social sea mucho más miserable de lo que la anarquía jamás podría ser.
John Locke, casi contemporáneo de Hobbes, ofreció una alternativa más atractiva: el estado limitado, el cual tendría el poder de asegurar los derechos naturales del hombre pero que carecería del poder de violarlos. Mas tal estado nunca ha existido por un tiempo prolongado. Una vez que un monopolio del poder llega a existir, tiende a degenerarse hasta convertirse en una tiranía. Los anarquistas argumentan que esta decadencia es inevitable debido a que la tiranía es inherente a la naturaleza misma del estado.
Por extraño que parezca, el gran conservador, Edmund Burke, empezó su carrera con un panfleto anarquista, argumentando que el estado era destructivo de la sociedad humana, de la vida y de la libertad - por naturaleza e históricamente -. Más tarde, explicó que había querido que su argumento fuese una ironía pero muchos han dudado eso. Su argumento a favor de la anarquía fue demasiado poderoso, apasionado y convincente para ser una broma. Posteriormente, como político profesional, Burke parece haberse reconciliado con el estado, creyendo que por más sangrientos que hubiesen sido sus orígenes, podía ser amansado y civilizado, como en Europa, por "el espíritu de un caballero y el espíritu de la religión". Pero incluso mientras él escribía eso, el viejo orden que amaba se estaba ya deshaciendo.
Cualquiera que sea la verdad, los anarquistas tienen mucha razón de su lado. Y mucha historia.
10 de marzo de 2009
8 de marzo de 2009
Sobre policías, drogas y demás barbaridades.
- Prohibido libar en vía pública!
- Tranquilo maestro ya nos retiramos...
- A vers revísalos, estos tienen cara de mañosos.
Desafortunadamente, entre el gajo que estábamos sentados, a un par le encontraron algunos paquetes de triki y una muga con marihuana. No voy a montar la de sano. Me gusta chupar y de vez en cuando fumo hierba. Pistola no fumo para nada. Pero igual soy de los que creen que cada cual tiene derecho a hacer con su vida lo que le plazca.
- A vers, nadie se me mueve. Ahorita mismo los mando a toditos a cana.
Y así, después de un par de golpes, súplicas, negociaciones, amenazas, insultos y demás pasadera de tiempo, llegamos a un acuerdo. Ellos nos apoyaban dejándonos libres y nosotros les apoyamos con 5 celulares, 1 ipod, 1 reloj, la poca plata que era para pagar la jaba y obviamente las sustancias encontradas. Todos felices.
Haber pasado por esto una vez más, me hizo recordar lo asqueroso que es el estatismo.
Partamos del punto de que no hay crimen sin víctima. Yo debo ser castigado, si y solo si he agredido a alguien o amenacé con hacerlo. Lastimosamente vivimos en un mundo tan estúpido que la justicia no se basa en lo natural y/o racional, sino que se rige bajo una serie de normas carentes de sentido, simplemente porque en su momento fueron votadas por los burócratas de turno.
Lo sucedido el sábado es un ejemplo de ello. Mi único delito fue estar junto a gente que consume y poseía droga. Y, el único delito de esa gente fue consumir y poseer droga. ¿A quién se está haciendo daño con esto? ¿Por qué debe ser criminalizado? ¿La libertad individual no debería permitir que cada uno decida qué se mete y que no se mete en su cuerpo? Pero no, en algún momento a los legisladores se les ocurrió que consumir determinadas sustancias debería ser prohibido, castigado y perseguido. Y así fue.
Otro factor decisivo para que atropellos como este se den, es el monopolio de la fuerza por parte del Estado. Se supone y se nos ha hecho creer que el Estado, tiene el legítimo derecho del monopolio de la fuerza para defendernos del uso de la misma. ¿Un sinsentido verdad? Se nos dijo que los seres humanos somos como cavernícolas con garrote, que no nos medimos y usamos ese garrote para obtener lo que queremos, que somos violentos e irracionales. Entonces viene uno, el líder, y dice "para que ya nadie se caiga a garrotazos, yo me quedaré con todos los garrotes". ¿Se ha solucionado el problema? No! Se creó uno más grande. Ahora no son muchos cavernícolas con muchos garrotes pequeños, es un sólo cavernícola con los garrotes de todos. Ése cavernicola, ahora, es la autoridad, es el Estado.
Militares y policías son personas tan imbéciles como cualquiera de nosotros (y eso que igualarlos a nosotros ya es demasiado), con la simple diferencia de que ellos tienen el legítimo y único derecho de uso de la fuerza; es decir posesión y uso de armas, detenciones, cuarteles, etc, etc.
Entonces tenemos: la fuerza concentrada en manos de grupos estatales; y leyes, estatales mismo, que dicen lo que uno puede y no puede hacer. Es decir, el cavernicola con los garrotes quiere mandar, y nadie puede negarse a obedecer porque él tiene todos los garrotes. Él manda. Él tiene el control sobre los demás. Ese control se llama poder y el poder corrompe. Toda autoridad, todo monopolio, degenera en corrupción. Esto debería ser obvio.
¿Que pongamos policías honestos? Como si alguien pudiera ser honesto. Cada cual jala agua para su molino. Todos buscamos el propio beneficio. La diferencia está en que unos tienen uniforme y otros no. Que hay ejemplos de policías honestos, es verdad, también hay ejemplos de gente que no se quiere y entrega su vida por los demás. Pero ese no es el caso. ¿De qué me sirve un policía honesto si igual me va a llevar preso? El punto es que no existan tales disposiciones.
No hay que esperar a que el ser humano cambie, porque nunca va a cambiar. Hay que cambiar el sistema para que se pueda vivir en paz siendo como somos (idiotas!)
La única solución a todos estos problemas (que van desde abuso policial hasta los crimenes por la droga y mucha gente presa solo por consumir) son dos cosas:
1.- Eliminar el monopolio de la fuerza, es decir eliminar milicos y chapas por igual. No se trata de esperar a que existan buenos policías, se trata de eliminar a la policía. ¿Y la seguridad? Pues de eso se trata, hay que cambiar el sistema de seguridad estatal, por una seguridad privada, comunitaria, barrial, etc.
y 2.- Basar el sistema de justicia en el derecho natural. Es decir, mientras no se atente contra la libertad, vida ni propiedad de nadie, todos estamos en el pleno derecho de hacer lo que queramos. ¿Hasta fumar pistola? Sí, hasta fumar pistola! ¿o acaso los fumones te hacen algún daño cuando fuman su porquería? No basta con despenalizar o ir creando leguleyadas acerca de la droga. Hay que despenalizarla de raíz y punto. El consumo de droga debe ser responsabilidad de cada uno y por ende el uso, abuso, posesión y expendio de cualquier sustancia debería ser libre, porque no se está atentando contra nadie.
Así y solo así, evitaremos que la gente se destruya por estar consumiendo en condiciones inadecuadas. No se gastaría tantos recursos en una ridícula persecusión hacia las drogas. No habrían tantos presos por el simple hecho de comerciar libremente con sustancias prohibidas. No se coartaría la libertad de quienes deciden divertirse (o amargarse) con sustancias de por medio. No existirían casos de abuso por parte de gendarmes de la seguridad estatal y por supuesto no se me habrían robado mi celular.
1 de marzo de 2009
Libertarios Fisher-Price
Posteriormente y en varias ocasiones, se ha empleado el término "libertario" para designar, dentro del espectro político, toda actitud o corriente ideológica que se aproxime en sus ideas al anarquismo, y para catalogar a todo aquello que, siendo similar, no llega a declararse abiertamente anarquista o no busca serlo. Es decir, indica aquello que promueve las libertades de conciencia y asociación, la responsabilidad individual y la igualdad en derechos individuales y libertad en oportunidades materiales, ley voluntaria y economía voluntaria, o que en general asuma posturas antiautoritarias y descentralistas en múltiples aspectos de la vida humana (liberalismo libertario)
Fisher-Price es una compañía fabricante de juguetes. Está especializada en juguetes para niños menores de 5 años.
Hoy entré a la página del Movimiento Libertario de Costa Rica (si no me equivoco) y me llamó la atención ver que tratan temas que los libertarios de Ecuador pareciera que evaden. Aunque solo ojeé un poco las categorías y sus artículos, pude ver temas como la unión entre personas del mismo sexo, salud sexual y reproductiva, cultura, migración, etc y no solo dinero, dinero y dinero como acá. Basta ver las dos páginas para darse cuenta de lo que digo: http://www.movimientolibertario.com/ y http://www.libertario.ec/
Al percatarme de esto, se me vino a la mente un artículo recontra viejo de Xavier Flores donde criticaba esta posición del ML ecuatoriano:
Me tomé la molestia de leer íntegra la ciberpágina del Movimiento Libertario y encontré muchas referencias que censuran la injerencia del Estado en la actividad económica de los individuos (en materia de impuestos, de regulación de contratos, de libertad de empresa), pero pocas referencias a la libertad individual (del tipo, “ningún gobierno, grupo organizado o persona puede violar los derechos fundamentales del individuo” o “los derechos individuales giran alrededor de tres conceptos: vida, propiedad y libres acuerdos entre los individuos”, para cuya suscripción es innecesaria la denominación de “libertario”) y ninguna propuesta específica, ninguna, en torno a cuestiones que sí conciernen a los auténticos libertarians, tales como la eutanasia, el matrimonio homosexual o el derecho al aborto. Jorge Hanníbal Zavala formuló esta observación en el artículo ‘¿Y dónde están… que no se ven?’, de su excelente ciberbitácora en la que criticó el silencio del Movimiento Libertario ante la presentación de las propuestas de la Conferencia Episcopal en la Comisión de Juristas del Conesup, porque él supone que los libertarios deben ser “personas convencidas de que las intromisiones del Estado en la vida social son inaceptables y deben ser combatidas” y porque “un ideal libertario afín con el objetivismo de Rand o coherente con Nozick no puede dejar de reconocer que la intervención de cualquier Iglesia en la legislación es poco menos que atentatoria contra la libre determinación, la libertad de conciencia y el respeto a la voluntad del vecino”, dicho lo cual, concluye Zavala: “Si la ideología del Movimiento Libertario guarda cualquier parecido con lo que el calificativo de libertario significa en el mundo, estarán de acuerdo con lo que afirmo y deberían tener el valor de decirlo. Si no, son un movimiento de derecha neoliberal para los cuales la libertad individual es sagrada excepto contra la opinión de la Conferencia Episcopal, en nada diferentes del PSC, por ejemplo, y deberían tener el valor de admitirlo”.
Estoy de acuerdo con esta observación, y aunque Danny Hayala ya lo aclaró (también hace mucho tiempo) en su blog, la crítica sigue en pie a mi parecer.
Entre todas las libertades personales que los libertarios defendemos (resumidas en el derecho de propiedad) y que destaqué en mi respuesta, se encuentran la de propiedad privada (los impuestos son una agresión directa a este derecho), la libertad a hacer con nuestros cuerpos lo que consideremos conveniente (sí, incluso abortar, experimentar con drogas o dar por terminada nuestra propia vida), libertad de transitar, libertad de sufragar o de no hacerlo sin esperar castigo por ello, libertad de conciencia y de elegir a nuestros guías espirituales/financieros/académicos/familiares o prescindir de ellos, la libertad de intercambiar propiedad (libre comercio), libertad de tratar o dejar de hacerlo con otros en forma pacífica (libre contratación y asociación), libertad de producir bienes y servicios (libre empresa), libertad para defenderse y contar con los medios para ello (a fin de cuentas el ejercicio del derecho a la vida y a portar armas para garantizar ese derecho), libertad de expresión (y por ende libertad de prensa y a no padecer censura o persecución por una opinión) aunque discrepemos con las ideas, libertad de culto o de no adherirse a ninguno.Así mismo defendía en mi carta el derecho de las personas a hacer con su cuerpo lo que ellas decidan aún cuando personalmente no estemos de acuerdo con esas decisiones, y el derecho de las personas a formar pareja con otra incluso de su mismo sexo. En fin, si es que debe existir un gobierno, éste sólo debe castigar las agresiones a la vida y la propiedad de las personas y no erigirse como rector moral, de nuevo, implica que el gobierno debe castigar las agresiones a la vida y la propiedad tanto si vienen de individuos, como de grupos de individuos o de un funcionario de gobierno, siendo generalmente el gobierno el primer perpetrador de crímenes contra las personas a través de impuestos, regulaciones, burocracias, monopolios legales, conscripción militar o diversos comportamientos obligatorios.
Yo me considero libertario, tengo muchos puntos en común con estos liberales libertarios, aunque no me terminan de convencer. No por lo que predican, sino al contrario por lo que practican. En wikipedia encontré esto.
Los "libertarianos", integrados muchas veces en la derecha, sin embargo se desmarcan del conservadurismo, puesto que esta tendencia política contradeciría los principios de libertad del individuo.
No obstante muchos conservadores, especialmente en Estados Unidos, sostienen en mayor o menor medida los postulados liberales en el aspecto económico y de reducción del poder estatal en beneficio del sector empresarial, juntándose en una coyuntura, a estos conservadores se les suele llamar liberal-conservadores. Coyunturalmente hablando, esta facción conservadora y reformista vinculada al liberalismo conservador, es la que se relaciona al denominado neoliberalismo. Sin embargo, y pesar de la asimilación de este sector, doctrinalmente libertarianismo y neoliberalismo no son sinónimos y en según otros sectores libertarianos, no conservadores ni reformistas, en muchos puntos deberían ser antagónicos por sus principios y orígenes.
Para mala fortuna nuestra, no ha sido solamente en Estados Unidos. Acá en Ecuador, los liberales libertarios también están ligados coyunturalmente a grupos de conservadores. En lo personal nunca he leído ni oído a ningún liberal (ni libertario ni mucho menos conservador), pronunciarse en algo que vaya más allá de la libertad económica. Lastimosamente, y por muy contradictorio que suene, quienes en Ecuador han salido a defender las libertades individuales son los grupos de progresistas, mientras que los liberales han brillado por su ausencia. Incluso en un par de ocasiones, mientras existía la campaña por el No Positivo a la nueva constitución, pude observar gente perteneciente al ML o ligados a ellos de alguna manera, vociferando frases homofóbicas, racistas, etnófobas y demás idioteces que se suponen van contra el razonamiento liberal.
En un artículo de Emilio Palacios, expone muy bien como la gente de izquierda, para no hacerle juego a la derecha sigue votando por el mismo caudillo de izquierda. Yo me adueño de un párrafo de dicho artículo y lo expongo a mi manera.
Los demás, la mayoría, siguen dudando, temerosos de “hacerle el juego” a otro. Delante suyo tienen a un caudillo que se ríe de ellos mismos y los utiliza; a un gobierno empañado por la corrupción e infiltrado por el narcotráfico, y aun así siguen aferrados a la basta de su pantalón.
Así que en las próximas elecciones volverán a lo mismo. Para no hacerle el juego a la derecha, les harán el juego… a María de los Ángeles Duarte y a Pierina Correa. ¡Por Dios, al menos Enríquez Gallo promulgó el Código del Trabajo y Abdalá Bucaram nos hacía reír!
En la otra cara de la moneda tenemos a quienes, para no hacerle juego a Correa, le hicieron, le hacen y le seguirán haciendo juego a grupos conservadores que van desde Guayaquil de Pie hasta el Movimiento Madera de Guerrero, que nada tienen que ver con el liberalismo que tanto predican.
Es por esto que aunque ideológicamente estemos muy cerca, pragmáticamente somos de otro barrio. Habría que averiguar quienes son los libertarios Fisher-Price. No se si son ellos quienes no están convencidos en sus ideales y son capaces de moldearlos según la coyuntura; talvez no creen en la libertad individual absoluta y su discurso es pura retórica, o talvez sí creen pero prefieren no decirlo para no perder el apoyo de los grupos aliados. O talvez soy yo el inmaduro, con ínfulas de radical y coherente, que escribiendo para mí mismo, no tengo idea de lo que es estrategia política.
Yo le apuesto a las dos.