22 de febrero de 2012

Entrevista a Samuel Konkin

Acabo de encontrarme con una entrevistas que le realizan a Samuel Konkin, y me ha parecido lo más cercano a lo que yo suelo pensar. Reproduzco aquí partes de tres preguntas que me parecen claves para entender qué es el llamado agorismo, o anarquismo revolucionario de libre mercado. La entrevista completa la pueden leer en la web Enemigos del Estado ¡Salud!
En teoría, los que se hacen llamar anarco-capitalistas (creo que Jarret Wollstein, en su defección de objetivismo, acuñó el nuevo término a principios de 1968) no difieren drásticamente de los agoristas; ambos dicen querer la anarquía (sin Estado, y más o menos de acuerdo en la definición de Estado como monopolio de la coacción legitimada, tomado de Rand y reforzada por Rothbard). Sin embargo, en el momento en que se aplica la ideología en el mundo real (como los Marxoides dicen, “el capitalismo realmente existente“) diferimos en varios puntos inmediatamente.

En primer lugar, los agoristas destacamaos al Emprendedor, vemos a los capitalistas no-estatistas (en el sentido de los titulares de capital, no necesariamente ideológicamente conscientes) como relativamente neutrales pero no-innovadores y a los capitalistas pro-estatistas como el mal principal de la política. Por lo tanto nuestro punto de vista es favorable a los fans de la “teoría de la conspiración”, incluso cuando pensamos que estamos inducidos a error o confusión. En cuanto a los obreros y campesinos, los vemos como una reliquia vergonzosa de una época anterior y esperamos con interés el día en que desaparezcan por falta de demanda en el mercado (de ahí mi frase, deliberadamente ajustar los Marxoids, “la liquidación del Proletariado”). Se puede resumir en la vulgar frase, “Si el Estado hubiera sido abolido hace un siglo, todos tendríamos robots y casas de veraneo en el cinturón de Asteroides”.
Los “anarco-capitalistas” tienden a confundir al Innovador (Emprendedor) con el capitalista, al igual que los Marxoides y colectivistas más rudos hacen. (Es interesante ver que la victoria gradual de la Economía Austriaca, especialmente en Europa, ha llevado a algunos Nuevos Izquierdistas, al menos, a ver nuestro serio reclamo de que el capitalista y el emprendedor son clases muy diferentes que requieren análisis diferentes, y tratan de lidiar con el problema [desde su punto de vista] que se crea para ellos.)
Los agoristas son rothbardianos estrictos, y, yo diría en este caso, aún más rothbardianos que Rothbard, que aún tenía algo de confusión en su pensamiento. Pero él era Miseano, y Mises hizo la distinción original entre los innovadores y los titulares del capital (es decir, titulares de hipotecas, financieros, herederos sin valor, propietarios, etc.). Dado que el mercado, en gran medida, se está pasando a la ‘red’, el mercado cada vez es más emprendedor, dejando el ladrillo “capitalista” detrás.
Pero se trata de la actual política y de la actual defensa donde los Agoristas difieren más fuertemente de los “anarco-capitalistas”. Los ancaps en general (y tienen un montón de variaciones individuales) creen en la participación con los actuales partidos políticos (libertario, republicano, demócrata y socialista, incluso, como el canadiense NDP), y, en el caso extremo, incluso apoyan al Pentágono y a la Defensa de los EE.UU. para luchar contra el comunismo (me pregunto ¿cuál es su excusa ahora?) hasta que de alguna manera lleguemos a la abolición del Estado. Los Agoristas, como tú has dicho, son revolucionarios; no vemos el triunfo del mercado sin el colapso del Estado y de su casta gobernante, y, como señalé en el Manifiesto NeoLibertario, históricamente, ellos no lo harán sin desatar una violencia sin sentido hacia los pacíficos revolucionarios que luego ellos mismos.
(...)
La Contra-Economía, en el sentido de la construcción activa y aceleramiento de lo que más tarde se llamó “infraestructura” de la Contra-Economía, es la única estrategia garantizada para lograr una Sociedad Libertaria. A medida que el mercado pasa por debajo del control del Estado, la sociedad libre crece en consecuencia. En un momento determinado, gran parte del mercado estará libre del Estado, y quiero decir completamente libre, sin sometimiento a ninguna forma de control del Estado, incluyendo sus procedimientos judiciales y que históricamente ha sido la entidad social parasitaria de mayor éxito, finalmente morirá de desnutrición. Por supuesto, esto pasará con violencia desproporcionada por intentar salvarse a sí mismo en las etapas finales, como todos los Estados a punto de ser destruidos hacen, pero junto con las auto-defensas exitosas de los Agoristas será la revolución final.
(...)
Yo escuché, más que predicar, a los anarquistas anti-globalistas en Los Angeles (después de Seattle, Washington, Praga, etc) en el año 2000 pero ellos, como el Bloque Negro, tenían su corazón en el lugar correcto. Ellos estaban siendo utilizados por la Vieja Izquierda apparatchiki a través de la hiper-feminización y otros temas de culpa. Cuando el ex anarquista,Jello Biafra (del viejo grupo de punk, Dead Kennedys) pidió el apoyo de Ralph Nader como presidente, empecé una llamada de Nadie para Presidente y fue de inmediato y con entusiasmo que se unieron los chicos del Bloque Negro. Ellos tuvieron menos problemas para comprender la contradicción de un anarquista apoyando a un candidato presidencial que los partiarcas “libertarios”.

1 comentario:

Carlos Perez dijo...

Le dejo por acá el 1 episodio de
la primera miniserie online Ecuatoriana,con Correa de protagonista http://vimeo.com/55654025