22 de agosto de 2009

El pecado por omisión VS. El derecho negativo

Hace muchísimo tiempo que no veía televisión, mucho menos los noticieros locales. Viéndolos, uno se puede enterar de un sinnúmero de atrocidades; desde un tipo al que le volaron el craneo a balazos, hasta una viejita que la dejaron abandonada sus hijos. Si bien la mayoría de estos casos, son casos criminales, hay otros que simplemente están mal enfocados por el amarillismo de la prensa nacional.
Por estar rodeado generalmente de gente política, de izquierda y atea (o al menos agnósticos), olvido que la gente con la que ahora trabajo es cristiana y no tienen una postura política/económica definida. Así pues, se armó un debate entre una compañera que trataba de explicarme su teoría del pecado contra mi punto de vista de libertad o derecho negativo.
El caso es el siguiente: se da una denuncia de que una anciana ha sido abandonada y sus hijos no se hacen cargo. La viejita acepta que fue una mala madre, pero ahora llora para que alguien la cuide. La hija aduce que la madre los abandonó cuando tenían 3 y 4 años respectivamente y por eso ningún hijo la quiere. La prensa apunta hacia el lado sensible del espectador, tratando de hacer quedar como monstruos a los hijos, pretendiendo obligarlos a que se hagan cargo pero ellos se niegan rotundamente.
La primera impresión y la opinión de la reportera: los hijos son criminales por no cuidar a su madre anciana. Ellos deberían cuidar a su madre por el simple hecho de que es su madre. No importa si fue buena o mala, es responsabilidad de los hijos cuidar a esa anciana. Hay que obligarlos a que pasen una pensión de manutención.
Pero si nos ponemos a pensar, ellos no le están haciendo ningún mal directo, simplemente no están haciendo nada. ¡Porque obviamente no la quieren! No la tienen encerrada o encadenada, no la maltratan, no la obligan a nada ni la esclavizan, no la humillan, no le faltan el respeto, no la agreden. No le hacen nada. Simplemente no la quieren cuidar.
Pero eso también ha sido pecado. Pecado por omisión. "Pecas" al no hacer lo que "deberías hacer". Linda la teoría cristianaif. Los hijos mágicamente deben querer cuidar a su madre biológica. No importa nada, la sangre es más espesa que el agua. No importa si la madre los abandonó a ellos y los crió otra mujer. No importa si no la quieren e incluso si la odian, ella los parió y merece cuidados.
El problema es que esta teoría viola el derecho al libre albedrío. El derecho negativo, implica que tengo derecho a que NO me agredan, a que NO me esclavicen, a que NO se opongan a mi felicidad, a que NO me maten. Pero no tengo derecho a que me den comida a vaca sólo porque soy anciano.
A mi parecer los privilegios se ganan. Si quieres que tus hijos se preocupen por ti cuando seas improductivo, pues críalos bien y dales todo lo que esperas recibir de ellos. Si los abandonas a su suerte o eres pésima madre, no esperes que te mantengan de vieja. Golpear a la hija es criminal, esclavizar a la nuera es criminal; pero no cuidar a la mujer que te parió, luego te maltrató y para rematar te abandonó, no lo es.
Pero a la reportera no le importa eso, ella quiere vender sensiblería, y apela a los sentimientos de ver una anciana abandonada, y los editores ponen musiquita triste cuando la vieja llora, y música de malvados cuando los hijos se niegan, y los presentadores del programa llaman la atención y pegan el grito al cielo de cómo es posible ser tan despiadado.
Por suerte la teoría cristiana de sentirse culpable por todo mal ajeno, sirve para que alguien se apiade y decida ayudar de alguna manera. Y por supuesto todo ese showcito de cursilería mediática, sirve también para que las empresas demócratas cristianas realicen su obra asistencialista del día (a cambio de publicidad claro). Ja!
Ya recordé porque no veo televisión.

5 comentarios:

Saulo Ariel dijo...

Interesante dilema. “Madre no es la que pare, sino la mujer honorable que cría a sus hijos con amor, respeto y sano pan”, dicen por ahí y creo que tienen razón. Lo mismo se aplica al padre. Papá, no es el sapo que se comió la torta y después voló como alma pecadora que persigue le diablo. Padre verdaderamente, es el “buey” que asume su responsabilidad paterna y vela por el bienestar de su familia, no porque espera que sus hijos sean recíprocos cuando el viejo ya no pueda dar paso, sino porque es un hombre responsable, afectuoso y honesto; su espíritu sincero le motiva a actuar a favor de su prole.
Los años dirán, después, si fracasó como padre o madre.
Si el señor, o señora, que colaboró con la semillita o el óvulo, después no le dio la regalada gana de enfrentar las consecuencias de jugar a la flor y la abejita, entonces que después no se queje.
Lamentablemente hay gente agresiva, abusiva y entrometida que con sensiblería barata o imposiciones impertinentes pretenden obligar a la gente a practicar lo “tradicionalmente correcto”, lo que ellos creen, deberían hacer. En ocasiones, demasiadas, los muy hipócritas consiguen sus alcahuetes y beatos intereses. Si tan sensibles son por qué no asumen ellos aquella labor tan “encomiable”; ¡montón de santurrones canallas!
Lo que sí es triste, es ver como una madre, o un padre que se sacaron el aire trabajando toda la vida, son olvidados por los angelitos que crecieron al amparo de su cariño, veneración, alimento y cobijo; porque a los muy canijos les dio la regalada gana de vivir "independientemente" su mezquina y realizada vida.
Se supone que existen asilos de ancianos en donde aquellos veteranos que no tiene un lugar decente donde vivir pueden ser cuidados. Se supone. Y si eso no sucede, el Estado debería explicarnos, a los ecuatorianos, las razones de la omisión o incompetencia de su órgano ejecutor, el Gobierno Central; por qué aquella nueva muestra de indolencia corrupta; con mayor razón si estamos viviendo bajo el yugo de los pillos bolivarianos, chavistas, güevarianos y principalmente, Socialistas.

noviembre dijo...

'cristianaif.. buena esa!

Charles dijo...

yo creo que estas malentendiendo el punto del pecado por omision. El punto no es que ellos deben querer cuidarla, nadie te puede obligar a querer hacer algo. Pero tu puedes terminar haciendo algo que no quieres, por ejemplo trabajar para manterer a tus 5 hijos. Y aunque no QUIERES trabajar, TIENES que hacerlo, por un obligacion moral o como quieras llamarlo.

en ese caso, algo tan sencillo como oferecerle meterle en un orfanato para no tener ganas de verla podria ser una solucion,de esa manera no tienen necesida de verla y esa señora no pasa momentos calamitosos. Y no estarian pecando por dejar abandonada a la madre que no fue ninguna santa, cabe recalcar.

el libre albedrio tiene que ver con la libertad que disfrutamos cada uno para tomar decisiones. Todos disfrutamos de eso,pero alguno renuncian a cierta seccion de libertad para disfrutar de algunas cosas.

Por ejemplo yo podria decidir tenner 5 mujeres, pero pq estupidamente amo a una y esa una no quier eestar con otras (perra suerte) tomo la decision de no tener ninguna otra. O tienes toda la libertad de tirarte desde el Bankers al suelo, pero optas por rescindir de esa libertar para seguir viviendo. Eso implica el libre albedrio.

en cuanto a los noticieros, y la TV en general, verga y miseria.

Princesa Quil dijo...

De hecho... el código civil si contempla que los hijos deben alimentos a los padres (art. 349)

La viejita, con un abogad@ podría exigirlos.

Ahora, si es justo o no ya es otro tema. Entre el derecho y la justicia pueden ser dos mundos aparte.

Yitux dijo...

Charles,

creo que tú estás malentendiendo el concepto de libertad. Ser libre no implica hacer uso de todas las posibilidades; eso sería imposible. No creo que nadie renuncie a su libertad para disfrutar de otras cosas. En plena facultad de mi libertad renuncio a determinada situación para dedicarme a otra. En ningún momento estoy disminuyendo el factor de ser libre.

La libertad de un individuo, se disminuye sólo y sólo si otro individuo interviene mediante la fuerza.

Cuando esa señora demande a sus hijos "malagradecidos" y le ponga una orden de fianza, en ese momento se está violando la libertad individual de los hijos. Por el simple hecho de que interviene un tercero (el Estado) mediante la fuerza (policía, leyes, cárcel) para imponer que se haga algo.

Lo que dice Princesa Quil, justamente demuestra que la legislación gubernamental no va de la mano con la justicia, mucho menos con el sentido común.